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	<title>Comentarios en: El Siniestro Dr. Mortis 16</title>
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	<description>El Retorno de Mortis</description>
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		<title>Por: Carlos Reyes G.</title>
		<link>http://www.mortis.cl/clasicos-del-dr-mortis/historietas/el-siniestro-dr-mortis-16/comment-page-1/#comment-7341</link>
		<dc:creator>Carlos Reyes G.</dc:creator>
		<pubDate>Sat, 07 Aug 2010 17:46:29 +0000</pubDate>
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		<description>Alexis:

Bienvenido.

Carlos R.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Alexis:</p>
<p>Bienvenido.</p>
<p>Carlos R.</p>
]]></content:encoded>
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		<title>Por: alexis jeraldino</title>
		<link>http://www.mortis.cl/clasicos-del-dr-mortis/historietas/el-siniestro-dr-mortis-16/comment-page-1/#comment-7337</link>
		<dc:creator>alexis jeraldino</dc:creator>
		<pubDate>Sat, 07 Aug 2010 04:27:43 +0000</pubDate>
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		<description>recuerdo hace unos 27 años atras,viviendo en la casona de mis abuelos,ubicada en Playa Ancha,en su tremendo entretecho lleno de telas de arañas y objetos antiguos entre los ke mi memoria guarda un sable de metro veinte oxidado por el tiempo,ampolletas de mercurio de reposicion y un sinfin de TESOROS aparecio frente a mi una caja llena de revistas cincuenteras y sesenteras entre ellas U2,TRINCHERA,TARZAN,JUNGLA,EL MONJE LOCO,ROBOT(basado en Ray Bratbury;historias de marte),MIZOMBA,EL CAPITAN jUPITER...y otras tantas pero entre todas, EL SINIESTRO DR MORTIS,primera edicion recomendada para mayores de 14 años por su contenido no apto para menores. De inmediato me converti en un acerrimo lector fanatico de sus paginas en las ke descubri una a una,tramas ligadas a la necromancia,vudu,satanismo,vanpirismo y toda suerte de las hoy llamadas ciencias ocultas o prohibidas. En mis manos llego a estar la N1 de la saga del maestro Marino,el cual posteriormente dio vida a la letra con su inconfundible relato en radio Portales kien junto a la menos mencionada pero no por ello menos importante, Eva Martinick, dieron vida a la esencia conocida por ese entonces del mal y kienes fuimos tocados y estremecidos por sus relatos, jamas pensamos que tendriamos un espacio a mas de un cuarto de siglo despues en un ciberespacio que pareciera no dar cabida a ciertas creencias pues sociologicamente no solo es una historieta que marco una epoca sino que de trasfondo existe un conocimiento acabado del ocultismo y necromancia.
congratulaciones a quienes dieron vida a este rincon del cual sere un asiduo seguidor.
ALEXIS J.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>recuerdo hace unos 27 años atras,viviendo en la casona de mis abuelos,ubicada en Playa Ancha,en su tremendo entretecho lleno de telas de arañas y objetos antiguos entre los ke mi memoria guarda un sable de metro veinte oxidado por el tiempo,ampolletas de mercurio de reposicion y un sinfin de TESOROS aparecio frente a mi una caja llena de revistas cincuenteras y sesenteras entre ellas U2,TRINCHERA,TARZAN,JUNGLA,EL MONJE LOCO,ROBOT(basado en Ray Bratbury;historias de marte),MIZOMBA,EL CAPITAN jUPITER&#8230;y otras tantas pero entre todas, EL SINIESTRO DR MORTIS,primera edicion recomendada para mayores de 14 años por su contenido no apto para menores. De inmediato me converti en un acerrimo lector fanatico de sus paginas en las ke descubri una a una,tramas ligadas a la necromancia,vudu,satanismo,vanpirismo y toda suerte de las hoy llamadas ciencias ocultas o prohibidas. En mis manos llego a estar la N1 de la saga del maestro Marino,el cual posteriormente dio vida a la letra con su inconfundible relato en radio Portales kien junto a la menos mencionada pero no por ello menos importante, Eva Martinick, dieron vida a la esencia conocida por ese entonces del mal y kienes fuimos tocados y estremecidos por sus relatos, jamas pensamos que tendriamos un espacio a mas de un cuarto de siglo despues en un ciberespacio que pareciera no dar cabida a ciertas creencias pues sociologicamente no solo es una historieta que marco una epoca sino que de trasfondo existe un conocimiento acabado del ocultismo y necromancia.<br />
congratulaciones a quienes dieron vida a este rincon del cual sere un asiduo seguidor.<br />
ALEXIS J.</p>
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		<title>Por: jose luis galarce</title>
		<link>http://www.mortis.cl/clasicos-del-dr-mortis/historietas/el-siniestro-dr-mortis-16/comment-page-1/#comment-1330</link>
		<dc:creator>jose luis galarce</dc:creator>
		<pubDate>Wed, 28 Nov 2007 02:52:32 +0000</pubDate>
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		<description>Estimada María Verónica, no se si sabrás, pero la mayoría de las historietas del dr. Mortis que están disponibles para todos Uds. en esta excelente página, son un aporte desinteresado de un grupo de admiradores de la obra del maestro que estamos trabajando para mantener el blog siniestrodoctormortis.blogspot.com del cual pueden bajar y disfrutar de todo lo que vayamos colocando. Nuestro sueño es llegar a recuperar la totalidad de la colección en formato digital. Por supuesto que nos interesa el Nº 1, lo hemos buscado con ansias, si puedes escríbe a siniestrodoctormortis@gmail.com o jlgalarce@gmail.com para ver como podemos coordinar tus aportes, al igual que los de todos aquellos que quieran colaborar. Hasta ahora sólo hemos subido material de propiedad de mi amigo Charlysoft y mío, pero no lo tenemos todo y pretendemos que algún día se realice esta fantasía, como dice Don Francis. Necesitamos de todos Uds.
A propósito, aprovecho de publicitar la página de mi amigo Charly, en la cual tenemos otras joyitas Zig Zag, Lord Cochrane y Novaro. La dirección charlycueva.blogspot.com
Contamos con Uds.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Estimada María Verónica, no se si sabrás, pero la mayoría de las historietas del dr. Mortis que están disponibles para todos Uds. en esta excelente página, son un aporte desinteresado de un grupo de admiradores de la obra del maestro que estamos trabajando para mantener el blog siniestrodoctormortis.blogspot.com del cual pueden bajar y disfrutar de todo lo que vayamos colocando. Nuestro sueño es llegar a recuperar la totalidad de la colección en formato digital. Por supuesto que nos interesa el Nº 1, lo hemos buscado con ansias, si puedes escríbe a <a href="mailto:siniestrodoctormortis@gmail.com">siniestrodoctormortis@gmail.com</a> o <a href="mailto:jlgalarce@gmail.com">jlgalarce@gmail.com</a> para ver como podemos coordinar tus aportes, al igual que los de todos aquellos que quieran colaborar. Hasta ahora sólo hemos subido material de propiedad de mi amigo Charlysoft y mío, pero no lo tenemos todo y pretendemos que algún día se realice esta fantasía, como dice Don Francis. Necesitamos de todos Uds.<br />
A propósito, aprovecho de publicitar la página de mi amigo Charly, en la cual tenemos otras joyitas Zig Zag, Lord Cochrane y Novaro. La dirección charlycueva.blogspot.com<br />
Contamos con Uds.</p>
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		<title>Por: Morgentyss</title>
		<link>http://www.mortis.cl/clasicos-del-dr-mortis/historietas/el-siniestro-dr-mortis-16/comment-page-1/#comment-1279</link>
		<dc:creator>Morgentyss</dc:creator>
		<pubDate>Tue, 13 Nov 2007 19:34:52 +0000</pubDate>
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		<description>Una cosa curiosa de la historieta de la Mascarilla del Doctor Mortis es cuando el doctor Magruder es atrapado por la Mascarilla y aparece su rostro devorado como una calavera con barba y bigotes. Es muy grotesco y divertido el efecto de esta imagen.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Una cosa curiosa de la historieta de la Mascarilla del Doctor Mortis es cuando el doctor Magruder es atrapado por la Mascarilla y aparece su rostro devorado como una calavera con barba y bigotes. Es muy grotesco y divertido el efecto de esta imagen.</p>
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	<item>
		<title>Por: Alvaro ilustrador</title>
		<link>http://www.mortis.cl/clasicos-del-dr-mortis/historietas/el-siniestro-dr-mortis-16/comment-page-1/#comment-1242</link>
		<dc:creator>Alvaro ilustrador</dc:creator>
		<pubDate>Sun, 04 Nov 2007 02:46:40 +0000</pubDate>
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		<description>Aún recuerdo aquellas noches cuando, de niño, yo aún vivia en el campo y por radio onda corta llegaban transmisiones del dr. Mortis…
Ahi , en la oscuridad y con mucha interferencia, escuchaba el programa y despues no podia dormir.
Je, je, hoy por hoy me encanta el terror!!
Visita la web de un ilustrador admirador del dr Mortis: www.ilustrador.tk</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Aún recuerdo aquellas noches cuando, de niño, yo aún vivia en el campo y por radio onda corta llegaban transmisiones del dr. Mortis…<br />
Ahi , en la oscuridad y con mucha interferencia, escuchaba el programa y despues no podia dormir.<br />
Je, je, hoy por hoy me encanta el terror!!<br />
Visita la web de un ilustrador admirador del dr Mortis: <a href="http://www.ilustrador.tk" rel="nofollow">http://www.ilustrador.tk</a></p>
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		<title>Por: John Toro</title>
		<link>http://www.mortis.cl/clasicos-del-dr-mortis/historietas/el-siniestro-dr-mortis-16/comment-page-1/#comment-1206</link>
		<dc:creator>John Toro</dc:creator>
		<pubDate>Mon, 29 Oct 2007 00:59:42 +0000</pubDate>
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		<description>Estimado Fonzeta:
Agradezco los elogios que demasiado generosamente me has brindado en tu último mensaje. Respecto a mi pluma, te recuerdo que gracias a tu crítica anterior (amistosa y constructiva como siempre)decidí mejorar mi propio comentario, así que has sido un buen acicate para mi prosa. Destaco que te has lucido con la reciente clase magistral que dictaste a propósito del episodio número 17 del Siniestro Doctor Mortis. Ello te aleja, por mucho, de la categoría de lego y te convierte en un buen referente para nosotros los Cófrades, viejos y nuevos, en la categoría justa que mereces, la del erudito y experto. Tus comentarios, verdaderos ensayos, dan una luz propia a los viejos y maravillosos horrores de Don Juan Marino, el verdadero Maestro de este Portal y de nosotros, sus admiradores. Saludo tu modesta sabiduría, que abre otros caminos para que otros los recorramos, bajo tu oscura y maléficamente sabia guía, hacia derroteros que podrían hacer temblar hasta al cófrade más curtido en el territorio del horror y el espanto. Que tu filosofía del Mal, tu Hermenéutica del Espanto y tu Metafísica de Ultratumba, sigan compartiendo valiosas perspectivas en el reino del Maestro: buscando el arquetipo del símbolo del Doctor Mortis, te acercas a su velado rostro y a sus verdades(¡Felicitaciones!)con un afán y con la pericia de un auténtico exégeta. Si hubiera un descendiente del pueblo petchenero en este portal,debe ser Fonzeta. Gracias nuevamente, &quot;Fonzeta-Taúc&quot;.

In Nomine Mortis,</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Estimado Fonzeta:<br />
Agradezco los elogios que demasiado generosamente me has brindado en tu último mensaje. Respecto a mi pluma, te recuerdo que gracias a tu crítica anterior (amistosa y constructiva como siempre)decidí mejorar mi propio comentario, así que has sido un buen acicate para mi prosa. Destaco que te has lucido con la reciente clase magistral que dictaste a propósito del episodio número 17 del Siniestro Doctor Mortis. Ello te aleja, por mucho, de la categoría de lego y te convierte en un buen referente para nosotros los Cófrades, viejos y nuevos, en la categoría justa que mereces, la del erudito y experto. Tus comentarios, verdaderos ensayos, dan una luz propia a los viejos y maravillosos horrores de Don Juan Marino, el verdadero Maestro de este Portal y de nosotros, sus admiradores. Saludo tu modesta sabiduría, que abre otros caminos para que otros los recorramos, bajo tu oscura y maléficamente sabia guía, hacia derroteros que podrían hacer temblar hasta al cófrade más curtido en el territorio del horror y el espanto. Que tu filosofía del Mal, tu Hermenéutica del Espanto y tu Metafísica de Ultratumba, sigan compartiendo valiosas perspectivas en el reino del Maestro: buscando el arquetipo del símbolo del Doctor Mortis, te acercas a su velado rostro y a sus verdades(¡Felicitaciones!)con un afán y con la pericia de un auténtico exégeta. Si hubiera un descendiente del pueblo petchenero en este portal,debe ser Fonzeta. Gracias nuevamente, &#8220;Fonzeta-Taúc&#8221;.</p>
<p>In Nomine Mortis,</p>
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	</item>
	<item>
		<title>Por: fonzeta</title>
		<link>http://www.mortis.cl/clasicos-del-dr-mortis/historietas/el-siniestro-dr-mortis-16/comment-page-1/#comment-1184</link>
		<dc:creator>fonzeta</dc:creator>
		<pubDate>Tue, 23 Oct 2007 02:30:26 +0000</pubDate>
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		<description>Estimado John Toro: 
                   despues de leer tu misiva solo me resta reconocer que, la pluma en tu mano posee la destreza del maestro espadachin con un florete en su mano; felicitaciones a tu versatil  y aguda inteligencia vertida en tu respuesta.
 Tus acertados comentarios son verdaderas fuentes-matrices de informacion que permiten a legos del oscuro mundo del Doctor, como yo, seguir investigando y adentrarse -cuidadosamente- por aquellos derroteros que tu, caro cofrade, nos guias a traves de tus ensayos.
 Se despide con un fuerte abrazo
 Fonzeta, cofrade</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Estimado John Toro:<br />
                   despues de leer tu misiva solo me resta reconocer que, la pluma en tu mano posee la destreza del maestro espadachin con un florete en su mano; felicitaciones a tu versatil  y aguda inteligencia vertida en tu respuesta.<br />
 Tus acertados comentarios son verdaderas fuentes-matrices de informacion que permiten a legos del oscuro mundo del Doctor, como yo, seguir investigando y adentrarse -cuidadosamente- por aquellos derroteros que tu, caro cofrade, nos guias a traves de tus ensayos.<br />
 Se despide con un fuerte abrazo<br />
 Fonzeta, cofrade</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: Anarkángel</title>
		<link>http://www.mortis.cl/clasicos-del-dr-mortis/historietas/el-siniestro-dr-mortis-16/comment-page-1/#comment-1172</link>
		<dc:creator>Anarkángel</dc:creator>
		<pubDate>Mon, 22 Oct 2007 16:54:11 +0000</pubDate>
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		<description>Estimado Fonzeta,

No pocas veces he contado que el proyecto para revivir a Mortis se encuentra sembrado de sincronias, fabulosas coincidencias que le otorgan un sentido cuyo origen se me escapa.

Hace un tiempo les conté que con Carlos Reyes estamos delineando esa historia de origen de Mortis. Los petcheneros tienen su lugar en ella, y su relación con el Testamento es muy parecida a la que planteas tú. Con Carlos somos muy cuidadosos de no quitar esa indefinición tan cara al personaje de Juan Marino, pero cuando se dan esas concurrencias, cuando sin mediar contacto previo dos o más personas llegan a conclusiones similares no podemos dejar de considerarlo una buena señal.

Tienes razon acerca de la idoneidad de John para esta tarea. Espero que pronto podamos reunirnos para concretar algo al respecto.

In Nomine Mortis</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Estimado Fonzeta,</p>
<p>No pocas veces he contado que el proyecto para revivir a Mortis se encuentra sembrado de sincronias, fabulosas coincidencias que le otorgan un sentido cuyo origen se me escapa.</p>
<p>Hace un tiempo les conté que con Carlos Reyes estamos delineando esa historia de origen de Mortis. Los petcheneros tienen su lugar en ella, y su relación con el Testamento es muy parecida a la que planteas tú. Con Carlos somos muy cuidadosos de no quitar esa indefinición tan cara al personaje de Juan Marino, pero cuando se dan esas concurrencias, cuando sin mediar contacto previo dos o más personas llegan a conclusiones similares no podemos dejar de considerarlo una buena señal.</p>
<p>Tienes razon acerca de la idoneidad de John para esta tarea. Espero que pronto podamos reunirnos para concretar algo al respecto.</p>
<p>In Nomine Mortis</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: John Toro</title>
		<link>http://www.mortis.cl/clasicos-del-dr-mortis/historietas/el-siniestro-dr-mortis-16/comment-page-1/#comment-1169</link>
		<dc:creator>John Toro</dc:creator>
		<pubDate>Sun, 21 Oct 2007 04:13:52 +0000</pubDate>
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		<description>Estimado Fonzeta:

    En primer lugar, agradezco tu mensaje y tu valiosa crítica respecto de &quot;mi pluma&quot;, que ha estado algo errática sobre esta historia(tomaré nota y veré si puedo llegar al punto que me señalas). Hace tiempo que la Mascarilla del Doctor Mortis ha sido uno de mis relatos más queridos, ya que de niño la devoré con tanta fruición como ella a Corradi, Magruder y Jean. Noto en tu investigación arqueológica-literaria un profesionalismo de exégeta y el entusiasmo del Cófrade verdadero que postula atrevidas teorías acerca del Maestro, su Mascarilla y Amúlida Taúc el petchenero, ya que del asunto central del relato empiezas a enunciar una hipótesis en ciernes, que siendo orientada a la naturaleza extrahumana del Maestro puede llevarte a interesantes teorías. El peso de tus argumentos, que incluyen al maestro Jung,te lleva a reforzar tu vieja y sabia interpretación de Mortis a partir de su relación enclítica con nosotros, los mortales, como su alimento y sentido de existencia (como un dios primigenio lovecraftiano, un poder elemental, o un demiurgo), además de reconocer sus principios: la vacuidad (el hambre y la sed de vida), la metempsicosis (la transferencia espiritual a su fetiche, como un demoníaco doppleganger), la regeneración proteíca, la imagen prometeica (dios caído, iluminador, inferior). 

    De mi lectura de tus reflexiones deduzco que estás muy cerca de enunciar la naturaleza arquetípica de Mortis, el componente de Inconsciente Colectivo (que nos limita, reúne y trasciende) que te llevará a reconocerlo como Principio, a pesar de los velos que la ficción, el mito y el rito le han otorgado. Así como se ha especulado sobre la verdadera existencia del auténtico Necronomicón, intuyo y leo entre líneas que tienes cierto sentido definido en tus investigaciones, que te están conduciendo a revelar el SIGNO del Maestro como VERDAD. Buena caza, estimado amigo.

    La Máscara ha sido una imagen, un símbolo que Occidente ha adquirido gracias al legado clásico. Del griego, el &quot;carácter&quot;, la &quot;máscara&quot; usada por los actores griegos, hemos llegado al concepto de la conducta, la psicología patente, la evidencia del mundo interior. La Máscara nace con el Teatro, y aquí encontramos relaciones con el mundo tenebroso del Doctor Mortis. Del nacimiento sangriento del Drama, la muerte y resurrección de Dionisios, surge la Tragedia, cuyo eje es la vida y la muerte de los dioses y su estirpe (los héroes), y no es extraño recordar que el principal personaje dramático es el &quot;protagonista&quot; (protos, primera o principal, agonista, agonía o lucha por la vida) y la fuerza opositora es el &quot;antagonista&quot; (antos, contario o rival), por tanto la lucha por la vida, regida por el Destino, es el motor del conflicto. La Máscara era la posibilidad de encarnar al dios, recrear su pasión y posterior muerte, en torno al ciclo natural de muerte (siembra y cosecha)que era relejo (mito y rito)de la historia del dios. No se trataba de una simulación sino de una mímesis, la correspondencia virtual entre forma y fondo, entre actor y personaje. Ello es parte del rito y del relato fantástico, la suspensión de lo cotidiano en favor de lo extraordinario, lo numinoso y sobrenatural. De los restos del dios se esperaba su regeneracion y renacimiento, según historias apenas susurradas o aceptadas, al igual que en el caso de la Rama Dorada, el representante del dios era sacrificado y/o devorado por la comunidad, quien participaba así de estos misterios. Te preguntarás adónde dirijo mis palabras: de la misma forma cómo tú elaboras el sentido demiúrgico de Mortis, yo esbozo su sentido dramático (no olvidemos que la verdadera representación consiste en la superación de lo concreto por lo ideal). Mortis ha muerto como Dionisio; al igual que este dios, participa del ciclo natural de la vida y de la muerte, además de la transformación que es tan propia de ambos; de sus restos mortales se espera su retorno, a partir del ciclo generativo debido a sacrificios sangrientos y rituales iniciáticos(en el caso de Mortis, los oferentes son al mismo tiempo las víctimas propiciatorias, sus adoradores y su alimento); quien porta la cara del dios se convierte en él para mostrar al pueblo sus actos y palabras (en el caso deMortis, la muerte atroz y el poder de ultratumba, además de la sustitución de la personalidad &quot;humana&quot; por la del &quot;zombie&quot;, como ocurre con Magruder, por ejemplo);el rito de la agonía, la lucha de la vida contra la muerte, ocurre en los ciclos de dionisios perseguido por los cíclopes, transformado, capturado, sacrificado y devorado en forma del astado toro, proceso que se replica en la seducción y destrucción de los portadores de la Mascarilla, arrastrados al altar de la Mascarilla para servirle de alimento y, por simpatía mágica, a Mortis, de ahí su progresiva regeneración. El mismo Mortis sufre la persecución y destrucción de forma constante, reviviendo con igual reiteración, siendo en ocasiones víctima él mismo del Destino: la cruz que arroja termina empalándolo al final de un relato, al atacar a Sonter le revela cómo destruirlo con éter en otro, el perro de su víctima lo derrota en su historia inagural...No es menor el detalle que Mortis sufre de la misma Hybris, la misma desmesura y soberbia que los protagonistas trágicos (Edipo, Orestes, Agamenón,etc.) por lo cual la Moira, el Destino sobre los dioses, lo fulmina con tanta eficacia como a aquellos. Un sentido de equilibrio y justicia cósmica, dónde los errores gatillan una respuesta equivalente y certera: la codicia y latrocinio de Corradi, la desobediencia y tentación de Jean, la debilidad de Magruder. Kruger, el alemán, aparece como una figura carismática e intachable, un paladín de la vida que se enfrenta a los no-muertos, violaciones del orden natural del ciclo vida-muerte, detenciones del orden cósmico originados por Mortis, quien debiendo velar por la continuidad y equilibrio de la vida, muerte y renacimiento (demiurgo) ha quebrado la rueda de la creación al trastornar el orden de lo natural, de la vida, al trastocar lo vivo y lo muerto, confundiendo los nombres, los signos y las realidades, alimentándose del mismo río de existencia que debería restaurar o velar. Por ello ha perdido el nombre y la cara, por lo cual queda reducido en esta historia a una sombra de sí mismo. Es una ruina que necesita de un portador para robar la vida que ha perdido, llegando a perder el don del habla, de la creación y modificación de la realidad a partir del lenguaje, de la palabra, por ello Magruder se convierte en su portavoz frente al alemán. Es una pantomima cruel, donde el Doctor Mortis enmudece y queda limitado a ciertos gestos y expresiones, donde -adivinamos- trata de regresar a nuestro plano material, exiliado en la nada, de la cual fugazmente escapa levemente para terminar perdiendo su nexo, su puente con el mundo de los vivos: la Mascarilla. 

    Siguiendo otro sendero interpretativo, en la Mascarilla nos encontramos con los temas del doble, del doppelganger, el reflejo oscuro que muestra la sombra junguiana (que en Mortis es tan evidente que nunca puede negarla o disfrazarla convenientemente): la Mascarilla es el reflejo material de Mortis, así como Magruder y Kruger conforman una dualidad complementaria (lo legal e ilegal, la voluntad férrea y la debilidad de carácter, la investigación y la erudición, el revelar misterios y el ocultarlos)donde uno y otro son planos del mismo ser, del mismo modo que son opuestos el Magruder viviente y el Magruder no-muerto. Se describe la Mascarilla como un semblante grotesco y siniestro, que sin embargo refleja una atracción que hace verla como una obra artística, una creación hermosa, &quot;malignamente hermosa&quot; dirían algunos cronistas del Maestro, al referirse a la fascinación que sufren los humanos al verla y tocarla. La Máscarilla refuerza la idea de la dualidad en sus dos rostros (curioso homenaje, por lo demás, a la tradicional simbología del teatro, la máscara sonriente de la comedia y la máscara trágica), además de su propia naturaleza: sustituye el rostro de su poseedor por el de Mortis, ella misma, no para transferir su personalidad sino para consumir la mortalidad y sustituirla por otra inhumana, no-muerta; Mortis queda reducido a un rostro, parodia de su poder, como tantas otras encarnaciones mortales (humanas y extrahumanas), y destruye los rostros de otros, destruyendo su individualidad para otorgarles la unicidad en la muerte (todos los zombies son iguales, excepto Magruder, quien conserva parte de sus facultades seguramente por la necesidad de Mortis de encarar a su enemigo verbalmente), reducidos a sombras de lo que fueron, como ella misma. El elemento destructor de la Mascarilla también es de naturaleza dual: es un elemento del quehacer científico (el uso que debiera darle Magruder) pero también filosofal, ya que el vitriolo está nombrado como uno de los componentes del Opus, la Gran Obra Alquímica, en su labor igualmente purificadora y separadora. De la Obra, la Vida misma, surge el proceso purificador, equilibrante, en manos de Kruger y el Vitriolo, el ácido (solve et coagula, disuelve y coagula, dicen los alquimistas). Siempre en torno al tema de lo doble, en el clímax dramático de esta historia, el enfrentamiento de Kruger y Mortis, primero retórico y finalmente físico (el diálogo y el uso del Vitriolo) Mortis se nos presenta en dos dimensiones: un rostro y las manos, la imagen personal y la acción, dos reflejos del ser interno en lo externo, en el mundo concreto que desea poseer y transformar en su propio reflejo, no-muerto y fatídico, y que le es ajeno por su esencia sobrenatral y blasfema (blasfemia a la vida, a la muerte, a la existencia misma). En esta escena vemos cómo el siniestro titiritero de los muertos revela algunos de sus secretos, al demostrar cuánto necesita de vivos y zombies como un parásito psíquico en sus estados más vulnerables y dañados, sin la majestad del dios oscuro de otros relatos, aunque mueva los hilos -y la garganta- de sus Hijos con la eficacia de siempre.

    Sobre los petcheneros, un velo de oscuridad los ha apartado de los grandes eventos de la historia hace siglos, pero mucho de su legado ha quedado protegido de los destructores efectos del tiempo gracias a vetustos y nobles cronicones, incunables y manuscritos de su autoría, donde sus conocimientos de las artes negras y del Maestro han servido de guía para muchos de los sabios e investigadores que se han opuesto al Maestro. Desde la declaración sobre el Doctor Mortis hecha por Amúlida Taúc, quien creo que fue una figura histórica real, quizás teñida de mucha leyenda o misterio como otros personajes considerados alguna vez fabulosos por los tiempos del raciocinio(como Arturo Pendragon)debido a numerosos testimonios escritos de su pueblo y de su propio puño y letra (El Libro Negro que rescataron Kosma y Libby en Karlsbad, el Tratado de Magia Negra y Demonología que había poseído Magruder, por ejemplo), el pueblo petchenero comenzó una confrontación contra Mortis, primero encubierta y después plenamente declarada. Esta enemistad se revela en la presencia de un puñado de estudiosos, investigadores, santones, brujos, alquimistas y guerreros que han interferido la malvada cruzada de Mortis contra la Humanidad y la Vida. Esta lucha ha llegado hasta nuestros días, cuando Mortis mataba a los escritores de terror europeos, a pesar de los esfuerzos de un extranjero de ascendencia oriental, turca aparentemente, quien viajaba por el mundo previniendo a algunos de estos autores de la amenaza del Doctor Mortis, exhibiendo una fuerte influencia entre las policías locales que parecía provenir de una especie de organización oculta tras él, con vínculos con las altas esferas del poder civil y policial. En el último de sus casos, este hombre se identificó como descendiente del pueblo de los petcheneros, agregando además que su gente estaba ligada de alguna forma con el destino de Mortis y sus obras, dedicándose a combatirlo. Aparentemente, en la raza petchenera existe una sensibilidad hacia el mundo de la magia negra y del ocultismo, un atavismo que los llevaría a detectar las presencias del Maestro, lo cual los convertiría en peligrosos enemigos suyos. Esa habilidad innata de ellos habría resultado interesante para Mortis en un principio, debido además de la capacidad de comprender mucho del mundo espiritual presente también en los petcheneros, por lo cual en un principio decidió atraer a algunos de los más sabios y poderosos en las artes negras, entre ellos al anciano Amúlida Taúc. Invitado al antro del Maestro, Taúc huyó horrorizado ante cosas que nunca se atrevió a poner por escrito pero que afectaron su alma al punto de dedicar sus últimos años a descubrir los modos de derrotar su maldad, dejando diversos testimonios escritos que fueron copiados por escribas comprometidos con el secreto de su obra, con numerosas claves y mensajes esotéricos o crípticos. Amúlida Taúc, a través de sus estudios alquímicos y sus conocimientos en la magia, pudo sintetizar parte del ectoplasma maligno de Mortis a partir de experimentos hechos en los restos de zombies destruidos, buscando desentrañar su verdadera esencia entre los matraces y retortas de su laboratorio-calabozo, pero decidió llegar más allá. El anciano logró obtener los restos mortales de una de las encarnaciones humanas del Doctor Mortis, sepultados en terreno no consagrado, lo que significó otro logro de su arte esotérico: descubrió en esas ruinas mortales las trazas de la mancha grisácea, la abominable sustancia que devoraba a vivos y muertos, que pudo encerrar en sus recipientes alquímicos para encontrar la forma de desterrar del mundo a Mortis, rompiendo el vínculo entre su espíritu infernal y lo material. Para su horror, descubrió que aquella cosa vivía y sus últimos momentos, según el testimonio de Barberis a Mateus y Brun, fueron atroces al liberarse el monstruo que en su terror identificó con Mortis. Los petcheneros conservaron la obra del anciano celosamente, enriqueciendo sus estudios con mayores investigaciones en los terrenos de la magia y lo sobrenatural, hasta que se tropezaron con la historia de la Mascarilla de Mortis, otro de los temas investigados por el alquimista. Los petcheneros descubrieron que los caballeros templarios que habían renegado de la Iglesia y se habían abandonado a las prácticas satánicas habían confeccionado la Mascarilla siguiendo las inspiraciones de Mortis, adorándola como &quot;el dios del Rostro del Mal&quot; hasta su destrucción a manos del poder seglar. Esa Mascarilla había sido mencionada en algunos textos de Taúc, como el &quot;rostro&quot; de Mortis, lo que lleva a considerar el grado de conocimiento ocultista de Amúlida, quien se refería a la Mascarilla como parte de Mortis, insinuando que él había colocado una parte de sí en ella como una forma de escapar de la destrucción definitiva (no la única, realmente)al alimentarse de sus portadores y revigorizar ese fragmento de su alma malvada. Esta reliquia sería el prototipo de otros horrores, como la mortaja, el espejo, los bisturíes y demás objetos malditos de Mortis. Ella compartía la naturaleza del ectoplasma y de la mancha grisácea, un hambre y una sed de vidas humanas insaciable, además del don de reactivar los cuerpos de los muertos bajo su influencia (se susurraba que habría recibido los dones de Mortis, disfrazado como Bafomet para obtener la adoración y apoyo de los templarios, gracias a su ciencia diabólica). Abandonando las prácticas negras por la adoración del dios cristiano del signo o el regreso a las prácticas chamánicas y elementales de la naturaleza de las antiguas culturas europeas (las raíces de la brujería moderna), los petcheneros unieron el poder de distintas creencias para fortalecer sus luchas contra Mortis. Ello llevó a salvar del fuego y del Index a muchos de sus estudios, incluso algunos fueron copiados por los propios clérigos durante las eras oscuras de las cruzadas heréticas e inquisitoriales, pero jamás fueron parte de la Inquisición y sus Manuales (Malleus Maleficarum) sino de otros movimientos de órdenes guerrras-religiosas. Los caballeros cruzados las transportaron por gran parte de Europa, mientras que varias bibliotecas con textos petcheneros florecieron en Kirtia, Bosnia, Karlsbad, Walleusteufen y otros lugares que en los siglos posteriores alcanzarían triste fama por las hazañas perversas de Mortis. Actualmente, el padre Libby aún conserva el Libro Negro de Amúlida, regalado por el padre Kosma, mientras que en Alemania el ya anciano Franz Kruger atesora varios textos petcheneros, incluyendo el de su hermano Otto y Magruder. La inspiración que Amúlida Taúc ha dado al padre Libby es innegable en la guerra emprendida por este sacerdote contra Mortis, y se supone que en la &quot;Isla Sepulcro&quot; o &quot;Isla Mortis&quot; el aporte material y mágico de los actuales petcheneros para contener ha Mortis ha sido la principal barrera para su liberación, tras reconciliarse con la Iglesia que tanto los persiguiera, injustamente o confundida por los agentes de Mortis. Ahora, seguiré analizando qué rostro está tras el rostro de la Mascarilla... y de Mortis.

    Se despide atentamente</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Estimado Fonzeta:</p>
<p>    En primer lugar, agradezco tu mensaje y tu valiosa crítica respecto de &#8220;mi pluma&#8221;, que ha estado algo errática sobre esta historia(tomaré nota y veré si puedo llegar al punto que me señalas). Hace tiempo que la Mascarilla del Doctor Mortis ha sido uno de mis relatos más queridos, ya que de niño la devoré con tanta fruición como ella a Corradi, Magruder y Jean. Noto en tu investigación arqueológica-literaria un profesionalismo de exégeta y el entusiasmo del Cófrade verdadero que postula atrevidas teorías acerca del Maestro, su Mascarilla y Amúlida Taúc el petchenero, ya que del asunto central del relato empiezas a enunciar una hipótesis en ciernes, que siendo orientada a la naturaleza extrahumana del Maestro puede llevarte a interesantes teorías. El peso de tus argumentos, que incluyen al maestro Jung,te lleva a reforzar tu vieja y sabia interpretación de Mortis a partir de su relación enclítica con nosotros, los mortales, como su alimento y sentido de existencia (como un dios primigenio lovecraftiano, un poder elemental, o un demiurgo), además de reconocer sus principios: la vacuidad (el hambre y la sed de vida), la metempsicosis (la transferencia espiritual a su fetiche, como un demoníaco doppleganger), la regeneración proteíca, la imagen prometeica (dios caído, iluminador, inferior). </p>
<p>    De mi lectura de tus reflexiones deduzco que estás muy cerca de enunciar la naturaleza arquetípica de Mortis, el componente de Inconsciente Colectivo (que nos limita, reúne y trasciende) que te llevará a reconocerlo como Principio, a pesar de los velos que la ficción, el mito y el rito le han otorgado. Así como se ha especulado sobre la verdadera existencia del auténtico Necronomicón, intuyo y leo entre líneas que tienes cierto sentido definido en tus investigaciones, que te están conduciendo a revelar el SIGNO del Maestro como VERDAD. Buena caza, estimado amigo.</p>
<p>    La Máscara ha sido una imagen, un símbolo que Occidente ha adquirido gracias al legado clásico. Del griego, el &#8220;carácter&#8221;, la &#8220;máscara&#8221; usada por los actores griegos, hemos llegado al concepto de la conducta, la psicología patente, la evidencia del mundo interior. La Máscara nace con el Teatro, y aquí encontramos relaciones con el mundo tenebroso del Doctor Mortis. Del nacimiento sangriento del Drama, la muerte y resurrección de Dionisios, surge la Tragedia, cuyo eje es la vida y la muerte de los dioses y su estirpe (los héroes), y no es extraño recordar que el principal personaje dramático es el &#8220;protagonista&#8221; (protos, primera o principal, agonista, agonía o lucha por la vida) y la fuerza opositora es el &#8220;antagonista&#8221; (antos, contario o rival), por tanto la lucha por la vida, regida por el Destino, es el motor del conflicto. La Máscara era la posibilidad de encarnar al dios, recrear su pasión y posterior muerte, en torno al ciclo natural de muerte (siembra y cosecha)que era relejo (mito y rito)de la historia del dios. No se trataba de una simulación sino de una mímesis, la correspondencia virtual entre forma y fondo, entre actor y personaje. Ello es parte del rito y del relato fantástico, la suspensión de lo cotidiano en favor de lo extraordinario, lo numinoso y sobrenatural. De los restos del dios se esperaba su regeneracion y renacimiento, según historias apenas susurradas o aceptadas, al igual que en el caso de la Rama Dorada, el representante del dios era sacrificado y/o devorado por la comunidad, quien participaba así de estos misterios. Te preguntarás adónde dirijo mis palabras: de la misma forma cómo tú elaboras el sentido demiúrgico de Mortis, yo esbozo su sentido dramático (no olvidemos que la verdadera representación consiste en la superación de lo concreto por lo ideal). Mortis ha muerto como Dionisio; al igual que este dios, participa del ciclo natural de la vida y de la muerte, además de la transformación que es tan propia de ambos; de sus restos mortales se espera su retorno, a partir del ciclo generativo debido a sacrificios sangrientos y rituales iniciáticos(en el caso de Mortis, los oferentes son al mismo tiempo las víctimas propiciatorias, sus adoradores y su alimento); quien porta la cara del dios se convierte en él para mostrar al pueblo sus actos y palabras (en el caso deMortis, la muerte atroz y el poder de ultratumba, además de la sustitución de la personalidad &#8220;humana&#8221; por la del &#8220;zombie&#8221;, como ocurre con Magruder, por ejemplo);el rito de la agonía, la lucha de la vida contra la muerte, ocurre en los ciclos de dionisios perseguido por los cíclopes, transformado, capturado, sacrificado y devorado en forma del astado toro, proceso que se replica en la seducción y destrucción de los portadores de la Mascarilla, arrastrados al altar de la Mascarilla para servirle de alimento y, por simpatía mágica, a Mortis, de ahí su progresiva regeneración. El mismo Mortis sufre la persecución y destrucción de forma constante, reviviendo con igual reiteración, siendo en ocasiones víctima él mismo del Destino: la cruz que arroja termina empalándolo al final de un relato, al atacar a Sonter le revela cómo destruirlo con éter en otro, el perro de su víctima lo derrota en su historia inagural&#8230;No es menor el detalle que Mortis sufre de la misma Hybris, la misma desmesura y soberbia que los protagonistas trágicos (Edipo, Orestes, Agamenón,etc.) por lo cual la Moira, el Destino sobre los dioses, lo fulmina con tanta eficacia como a aquellos. Un sentido de equilibrio y justicia cósmica, dónde los errores gatillan una respuesta equivalente y certera: la codicia y latrocinio de Corradi, la desobediencia y tentación de Jean, la debilidad de Magruder. Kruger, el alemán, aparece como una figura carismática e intachable, un paladín de la vida que se enfrenta a los no-muertos, violaciones del orden natural del ciclo vida-muerte, detenciones del orden cósmico originados por Mortis, quien debiendo velar por la continuidad y equilibrio de la vida, muerte y renacimiento (demiurgo) ha quebrado la rueda de la creación al trastornar el orden de lo natural, de la vida, al trastocar lo vivo y lo muerto, confundiendo los nombres, los signos y las realidades, alimentándose del mismo río de existencia que debería restaurar o velar. Por ello ha perdido el nombre y la cara, por lo cual queda reducido en esta historia a una sombra de sí mismo. Es una ruina que necesita de un portador para robar la vida que ha perdido, llegando a perder el don del habla, de la creación y modificación de la realidad a partir del lenguaje, de la palabra, por ello Magruder se convierte en su portavoz frente al alemán. Es una pantomima cruel, donde el Doctor Mortis enmudece y queda limitado a ciertos gestos y expresiones, donde -adivinamos- trata de regresar a nuestro plano material, exiliado en la nada, de la cual fugazmente escapa levemente para terminar perdiendo su nexo, su puente con el mundo de los vivos: la Mascarilla. </p>
<p>    Siguiendo otro sendero interpretativo, en la Mascarilla nos encontramos con los temas del doble, del doppelganger, el reflejo oscuro que muestra la sombra junguiana (que en Mortis es tan evidente que nunca puede negarla o disfrazarla convenientemente): la Mascarilla es el reflejo material de Mortis, así como Magruder y Kruger conforman una dualidad complementaria (lo legal e ilegal, la voluntad férrea y la debilidad de carácter, la investigación y la erudición, el revelar misterios y el ocultarlos)donde uno y otro son planos del mismo ser, del mismo modo que son opuestos el Magruder viviente y el Magruder no-muerto. Se describe la Mascarilla como un semblante grotesco y siniestro, que sin embargo refleja una atracción que hace verla como una obra artística, una creación hermosa, &#8220;malignamente hermosa&#8221; dirían algunos cronistas del Maestro, al referirse a la fascinación que sufren los humanos al verla y tocarla. La Máscarilla refuerza la idea de la dualidad en sus dos rostros (curioso homenaje, por lo demás, a la tradicional simbología del teatro, la máscara sonriente de la comedia y la máscara trágica), además de su propia naturaleza: sustituye el rostro de su poseedor por el de Mortis, ella misma, no para transferir su personalidad sino para consumir la mortalidad y sustituirla por otra inhumana, no-muerta; Mortis queda reducido a un rostro, parodia de su poder, como tantas otras encarnaciones mortales (humanas y extrahumanas), y destruye los rostros de otros, destruyendo su individualidad para otorgarles la unicidad en la muerte (todos los zombies son iguales, excepto Magruder, quien conserva parte de sus facultades seguramente por la necesidad de Mortis de encarar a su enemigo verbalmente), reducidos a sombras de lo que fueron, como ella misma. El elemento destructor de la Mascarilla también es de naturaleza dual: es un elemento del quehacer científico (el uso que debiera darle Magruder) pero también filosofal, ya que el vitriolo está nombrado como uno de los componentes del Opus, la Gran Obra Alquímica, en su labor igualmente purificadora y separadora. De la Obra, la Vida misma, surge el proceso purificador, equilibrante, en manos de Kruger y el Vitriolo, el ácido (solve et coagula, disuelve y coagula, dicen los alquimistas). Siempre en torno al tema de lo doble, en el clímax dramático de esta historia, el enfrentamiento de Kruger y Mortis, primero retórico y finalmente físico (el diálogo y el uso del Vitriolo) Mortis se nos presenta en dos dimensiones: un rostro y las manos, la imagen personal y la acción, dos reflejos del ser interno en lo externo, en el mundo concreto que desea poseer y transformar en su propio reflejo, no-muerto y fatídico, y que le es ajeno por su esencia sobrenatral y blasfema (blasfemia a la vida, a la muerte, a la existencia misma). En esta escena vemos cómo el siniestro titiritero de los muertos revela algunos de sus secretos, al demostrar cuánto necesita de vivos y zombies como un parásito psíquico en sus estados más vulnerables y dañados, sin la majestad del dios oscuro de otros relatos, aunque mueva los hilos -y la garganta- de sus Hijos con la eficacia de siempre.</p>
<p>    Sobre los petcheneros, un velo de oscuridad los ha apartado de los grandes eventos de la historia hace siglos, pero mucho de su legado ha quedado protegido de los destructores efectos del tiempo gracias a vetustos y nobles cronicones, incunables y manuscritos de su autoría, donde sus conocimientos de las artes negras y del Maestro han servido de guía para muchos de los sabios e investigadores que se han opuesto al Maestro. Desde la declaración sobre el Doctor Mortis hecha por Amúlida Taúc, quien creo que fue una figura histórica real, quizás teñida de mucha leyenda o misterio como otros personajes considerados alguna vez fabulosos por los tiempos del raciocinio(como Arturo Pendragon)debido a numerosos testimonios escritos de su pueblo y de su propio puño y letra (El Libro Negro que rescataron Kosma y Libby en Karlsbad, el Tratado de Magia Negra y Demonología que había poseído Magruder, por ejemplo), el pueblo petchenero comenzó una confrontación contra Mortis, primero encubierta y después plenamente declarada. Esta enemistad se revela en la presencia de un puñado de estudiosos, investigadores, santones, brujos, alquimistas y guerreros que han interferido la malvada cruzada de Mortis contra la Humanidad y la Vida. Esta lucha ha llegado hasta nuestros días, cuando Mortis mataba a los escritores de terror europeos, a pesar de los esfuerzos de un extranjero de ascendencia oriental, turca aparentemente, quien viajaba por el mundo previniendo a algunos de estos autores de la amenaza del Doctor Mortis, exhibiendo una fuerte influencia entre las policías locales que parecía provenir de una especie de organización oculta tras él, con vínculos con las altas esferas del poder civil y policial. En el último de sus casos, este hombre se identificó como descendiente del pueblo de los petcheneros, agregando además que su gente estaba ligada de alguna forma con el destino de Mortis y sus obras, dedicándose a combatirlo. Aparentemente, en la raza petchenera existe una sensibilidad hacia el mundo de la magia negra y del ocultismo, un atavismo que los llevaría a detectar las presencias del Maestro, lo cual los convertiría en peligrosos enemigos suyos. Esa habilidad innata de ellos habría resultado interesante para Mortis en un principio, debido además de la capacidad de comprender mucho del mundo espiritual presente también en los petcheneros, por lo cual en un principio decidió atraer a algunos de los más sabios y poderosos en las artes negras, entre ellos al anciano Amúlida Taúc. Invitado al antro del Maestro, Taúc huyó horrorizado ante cosas que nunca se atrevió a poner por escrito pero que afectaron su alma al punto de dedicar sus últimos años a descubrir los modos de derrotar su maldad, dejando diversos testimonios escritos que fueron copiados por escribas comprometidos con el secreto de su obra, con numerosas claves y mensajes esotéricos o crípticos. Amúlida Taúc, a través de sus estudios alquímicos y sus conocimientos en la magia, pudo sintetizar parte del ectoplasma maligno de Mortis a partir de experimentos hechos en los restos de zombies destruidos, buscando desentrañar su verdadera esencia entre los matraces y retortas de su laboratorio-calabozo, pero decidió llegar más allá. El anciano logró obtener los restos mortales de una de las encarnaciones humanas del Doctor Mortis, sepultados en terreno no consagrado, lo que significó otro logro de su arte esotérico: descubrió en esas ruinas mortales las trazas de la mancha grisácea, la abominable sustancia que devoraba a vivos y muertos, que pudo encerrar en sus recipientes alquímicos para encontrar la forma de desterrar del mundo a Mortis, rompiendo el vínculo entre su espíritu infernal y lo material. Para su horror, descubrió que aquella cosa vivía y sus últimos momentos, según el testimonio de Barberis a Mateus y Brun, fueron atroces al liberarse el monstruo que en su terror identificó con Mortis. Los petcheneros conservaron la obra del anciano celosamente, enriqueciendo sus estudios con mayores investigaciones en los terrenos de la magia y lo sobrenatural, hasta que se tropezaron con la historia de la Mascarilla de Mortis, otro de los temas investigados por el alquimista. Los petcheneros descubrieron que los caballeros templarios que habían renegado de la Iglesia y se habían abandonado a las prácticas satánicas habían confeccionado la Mascarilla siguiendo las inspiraciones de Mortis, adorándola como &#8220;el dios del Rostro del Mal&#8221; hasta su destrucción a manos del poder seglar. Esa Mascarilla había sido mencionada en algunos textos de Taúc, como el &#8220;rostro&#8221; de Mortis, lo que lleva a considerar el grado de conocimiento ocultista de Amúlida, quien se refería a la Mascarilla como parte de Mortis, insinuando que él había colocado una parte de sí en ella como una forma de escapar de la destrucción definitiva (no la única, realmente)al alimentarse de sus portadores y revigorizar ese fragmento de su alma malvada. Esta reliquia sería el prototipo de otros horrores, como la mortaja, el espejo, los bisturíes y demás objetos malditos de Mortis. Ella compartía la naturaleza del ectoplasma y de la mancha grisácea, un hambre y una sed de vidas humanas insaciable, además del don de reactivar los cuerpos de los muertos bajo su influencia (se susurraba que habría recibido los dones de Mortis, disfrazado como Bafomet para obtener la adoración y apoyo de los templarios, gracias a su ciencia diabólica). Abandonando las prácticas negras por la adoración del dios cristiano del signo o el regreso a las prácticas chamánicas y elementales de la naturaleza de las antiguas culturas europeas (las raíces de la brujería moderna), los petcheneros unieron el poder de distintas creencias para fortalecer sus luchas contra Mortis. Ello llevó a salvar del fuego y del Index a muchos de sus estudios, incluso algunos fueron copiados por los propios clérigos durante las eras oscuras de las cruzadas heréticas e inquisitoriales, pero jamás fueron parte de la Inquisición y sus Manuales (Malleus Maleficarum) sino de otros movimientos de órdenes guerrras-religiosas. Los caballeros cruzados las transportaron por gran parte de Europa, mientras que varias bibliotecas con textos petcheneros florecieron en Kirtia, Bosnia, Karlsbad, Walleusteufen y otros lugares que en los siglos posteriores alcanzarían triste fama por las hazañas perversas de Mortis. Actualmente, el padre Libby aún conserva el Libro Negro de Amúlida, regalado por el padre Kosma, mientras que en Alemania el ya anciano Franz Kruger atesora varios textos petcheneros, incluyendo el de su hermano Otto y Magruder. La inspiración que Amúlida Taúc ha dado al padre Libby es innegable en la guerra emprendida por este sacerdote contra Mortis, y se supone que en la &#8220;Isla Sepulcro&#8221; o &#8220;Isla Mortis&#8221; el aporte material y mágico de los actuales petcheneros para contener ha Mortis ha sido la principal barrera para su liberación, tras reconciliarse con la Iglesia que tanto los persiguiera, injustamente o confundida por los agentes de Mortis. Ahora, seguiré analizando qué rostro está tras el rostro de la Mascarilla&#8230; y de Mortis.</p>
<p>    Se despide atentamente</p>
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	</item>
	<item>
		<title>Por: fonzeta</title>
		<link>http://www.mortis.cl/clasicos-del-dr-mortis/historietas/el-siniestro-dr-mortis-16/comment-page-1/#comment-1167</link>
		<dc:creator>fonzeta</dc:creator>
		<pubDate>Sat, 20 Oct 2007 23:37:18 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://www.mortis.cl/reliquias/episodios/el-siniestro-dr-mortis-16/#comment-1167</guid>
		<description>Estimado John Toro: 
                   espero que estes disfrutando de buena salud y con una excelente lucidez que demuestras a traves de los articulos con obsequias a los cofrades. Al parecer a cada cofrade le llega su momento de reflexion a traves de alguna significativa historia del Doctor y este es tu momento. Me permitiria decir que tu  &quot;relato-fetiche&quot; gira a traves de la mascara, como en un momento de mi vida lo fue Ariadna Daemos. Me atreveria a enviar una leve critica: algo flojea en tu pluma al no permitirte elaborar un ensayo mas detenido sobre el relato, talvez una parsimonia te retiene adentrarte en el mundo del Doctor -singularmente ausente dentro del contexto del relato-, y en donde una mascara se desenvuelve como protagonista, jugando a recrear un mundo dentro de otro mundo. ¿Esta presente la figura del Doctor en todo este asunto? Sin dudas y sin embargo su presencia nuevamente se ve sutil, atmosferica, siendo desplazada por un elemento totalmente humano como una mascara. La mascara nos recuerda el ritual cotidiano de la forma en que nos presentamos. Fue C.G. Jung quien nos definio la mascara como un elemento de nuestra psiquis que nos defiende, protege y nos da identidad en el mundo social. Nos presentamos a los demas con ella puesta para ser reconocidos y al mismo tiempo recibimos de ella rol y status, y al mismo tiempo atesora internamente la sombra de lo oculto de nos. Si lo aceptamos ¿quien esta detras de la mascara? o mejor aun ¿quien fue el que la poseyo y ahora necesita absorver identidades para reconstruirse? No niego que resulta tentador pensar que aqui se mezcla el tema del vampirismo y el canibalismo en sus mas elementales rituales. 
La mascara vuelve al viejo ritmo de la creacion a traves de la muerte: Me recuerda al dios Shiva, señor de la muerte, que destruye mundos por medio de la danza para que estos vuelva a recrearse nuevamente y no hay que olvidar en el Bagavat-gita: &quot;mirame, oh Arjuna, ahora me he convertido en muerte, destructor de mundos ... que trae el renacer  en eternas reencarnaciones&quot;. No resulta extraño el proceder de tal mascara que se nutre de vidas para recearlas en su nuevo mundo. La vida que se sacrifica se une a esta mascara para que se vuelva a reconstruir como se percibe hacia el final, en donde es capaz de manifestar un cuerpo invisible del cual comenzamos a mirar manos concretas. ¿Sera el Doctor? Sin embargo su presencia es muy remota en esta historia demostrando debilidad para tomar contacto, su proceso de humanizacion es aun remoto, entonces ¿quien fue el poseedor de la mascara y que ahora comienza a levantarse?
Se vuelve a mencionar a un conocido pueblo que al parecer tuvo contacto con el demiurgio: los petchenagos. Fueron en sus inicios un pueblo que se volco al mar e hicieron de su profesion la pirateria, Mas tarde el viejo Imperio Bizantino los acomodo y se convirtieron en un pueblo de antiguos narradores y escrivas, cuyo legado permitio conocer al Imperio. Tal vez impulsados por su cultura eslava se dierona investigar y rodearse de los mitos y leyendas. Me gustaria aventurarme en una serie de puntos:

1.Los petchenegos por su razon cultural eslava creian que firmemente que la expresion de los dioses era a traves de los sacrificios humanos para la renovacion de los ciclos de la naturaleza. En dichos rituales las mascaras eran fundamentales, mediante el cual los druidas hablaban por los demiurgios -un metodo ideal que habria elegido el Doctor para manifestarse-.
2.En su calidad de escribas y tambien en proto-historiadores, habrian dejado un legado escrito de las revelaciones recibidas , en lagun momento, lo cual nos llevaria a pensar que uno de ellos pudo haber sido el famoso &quot;testamento del Doctor Mortis&quot; y que con el pasar de las edades el verdadero autor fue absorvido por Doctor.
3.Entonces ¿quien fue Amulida tuac? Creo que no fue una sola persona concreta, lo mas probable es que haya sido un anagrama que oculto a un grupo de conocedores del Doctor, en sus primeras manifestaciones, que trataron de reunir todo lo que se sabia de El. La imagen venerada de Amulida Tuac es mas del tipo de anciano quimista del medioevo occidental, que nos aleja del verdadero que se pudo asemejar a los arcaicos druidas.
4.Supieron de la mascara, pero lo mas probable es que sabian quien la portaba, lo conocieron muy bien si pudieron escribir relatos en documentos escritos. Tambien, lo mas probable, es que lograron con ayuda de druidas de otros pueblos exorcizarlo y destruirlo, dejando solo una mascara como trofeo de tal hazaña y no se dejaron engañar por ella.
5.El origen de la mascara parece reforzarse por el acto de canibalismo muy comun en los antiguos pueblos eslavos, mediante el cual se devoraba la carne para absorver el espiritu, y beber la sangre para la continuidad de la vida.

Sin dudas esta historia vuelve a recrear posibles pistas del origen del Doctor que seria interesante investigar y en la cual no dudo que tu pluma daria frutos adecuados, mi estimado cofrade John.
Resulta singular que la destruccion de la mascara resulta premonitoria: es por medio de un elemento de la ciencia moderna que sera derrotada (el vitroleo) y  que mas adelante el doctor resultara vencido al final por la misma tecnologia cientifica que tanto le gustaba utilizar.
Te dejo estas lineas y espero volver a la carga con otros circunloquios del mundo del Doctor.
Se despide atte
Cofrade Fonzeta</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Estimado John Toro:<br />
                   espero que estes disfrutando de buena salud y con una excelente lucidez que demuestras a traves de los articulos con obsequias a los cofrades. Al parecer a cada cofrade le llega su momento de reflexion a traves de alguna significativa historia del Doctor y este es tu momento. Me permitiria decir que tu  &#8220;relato-fetiche&#8221; gira a traves de la mascara, como en un momento de mi vida lo fue Ariadna Daemos. Me atreveria a enviar una leve critica: algo flojea en tu pluma al no permitirte elaborar un ensayo mas detenido sobre el relato, talvez una parsimonia te retiene adentrarte en el mundo del Doctor -singularmente ausente dentro del contexto del relato-, y en donde una mascara se desenvuelve como protagonista, jugando a recrear un mundo dentro de otro mundo. ¿Esta presente la figura del Doctor en todo este asunto? Sin dudas y sin embargo su presencia nuevamente se ve sutil, atmosferica, siendo desplazada por un elemento totalmente humano como una mascara. La mascara nos recuerda el ritual cotidiano de la forma en que nos presentamos. Fue C.G. Jung quien nos definio la mascara como un elemento de nuestra psiquis que nos defiende, protege y nos da identidad en el mundo social. Nos presentamos a los demas con ella puesta para ser reconocidos y al mismo tiempo recibimos de ella rol y status, y al mismo tiempo atesora internamente la sombra de lo oculto de nos. Si lo aceptamos ¿quien esta detras de la mascara? o mejor aun ¿quien fue el que la poseyo y ahora necesita absorver identidades para reconstruirse? No niego que resulta tentador pensar que aqui se mezcla el tema del vampirismo y el canibalismo en sus mas elementales rituales.<br />
La mascara vuelve al viejo ritmo de la creacion a traves de la muerte: Me recuerda al dios Shiva, señor de la muerte, que destruye mundos por medio de la danza para que estos vuelva a recrearse nuevamente y no hay que olvidar en el Bagavat-gita: &#8220;mirame, oh Arjuna, ahora me he convertido en muerte, destructor de mundos &#8230; que trae el renacer  en eternas reencarnaciones&#8221;. No resulta extraño el proceder de tal mascara que se nutre de vidas para recearlas en su nuevo mundo. La vida que se sacrifica se une a esta mascara para que se vuelva a reconstruir como se percibe hacia el final, en donde es capaz de manifestar un cuerpo invisible del cual comenzamos a mirar manos concretas. ¿Sera el Doctor? Sin embargo su presencia es muy remota en esta historia demostrando debilidad para tomar contacto, su proceso de humanizacion es aun remoto, entonces ¿quien fue el poseedor de la mascara y que ahora comienza a levantarse?<br />
Se vuelve a mencionar a un conocido pueblo que al parecer tuvo contacto con el demiurgio: los petchenagos. Fueron en sus inicios un pueblo que se volco al mar e hicieron de su profesion la pirateria, Mas tarde el viejo Imperio Bizantino los acomodo y se convirtieron en un pueblo de antiguos narradores y escrivas, cuyo legado permitio conocer al Imperio. Tal vez impulsados por su cultura eslava se dierona investigar y rodearse de los mitos y leyendas. Me gustaria aventurarme en una serie de puntos:</p>
<p>1.Los petchenegos por su razon cultural eslava creian que firmemente que la expresion de los dioses era a traves de los sacrificios humanos para la renovacion de los ciclos de la naturaleza. En dichos rituales las mascaras eran fundamentales, mediante el cual los druidas hablaban por los demiurgios -un metodo ideal que habria elegido el Doctor para manifestarse-.<br />
2.En su calidad de escribas y tambien en proto-historiadores, habrian dejado un legado escrito de las revelaciones recibidas , en lagun momento, lo cual nos llevaria a pensar que uno de ellos pudo haber sido el famoso &#8220;testamento del Doctor Mortis&#8221; y que con el pasar de las edades el verdadero autor fue absorvido por Doctor.<br />
3.Entonces ¿quien fue Amulida tuac? Creo que no fue una sola persona concreta, lo mas probable es que haya sido un anagrama que oculto a un grupo de conocedores del Doctor, en sus primeras manifestaciones, que trataron de reunir todo lo que se sabia de El. La imagen venerada de Amulida Tuac es mas del tipo de anciano quimista del medioevo occidental, que nos aleja del verdadero que se pudo asemejar a los arcaicos druidas.<br />
4.Supieron de la mascara, pero lo mas probable es que sabian quien la portaba, lo conocieron muy bien si pudieron escribir relatos en documentos escritos. Tambien, lo mas probable, es que lograron con ayuda de druidas de otros pueblos exorcizarlo y destruirlo, dejando solo una mascara como trofeo de tal hazaña y no se dejaron engañar por ella.<br />
5.El origen de la mascara parece reforzarse por el acto de canibalismo muy comun en los antiguos pueblos eslavos, mediante el cual se devoraba la carne para absorver el espiritu, y beber la sangre para la continuidad de la vida.</p>
<p>Sin dudas esta historia vuelve a recrear posibles pistas del origen del Doctor que seria interesante investigar y en la cual no dudo que tu pluma daria frutos adecuados, mi estimado cofrade John.<br />
Resulta singular que la destruccion de la mascara resulta premonitoria: es por medio de un elemento de la ciencia moderna que sera derrotada (el vitroleo) y  que mas adelante el doctor resultara vencido al final por la misma tecnologia cientifica que tanto le gustaba utilizar.<br />
Te dejo estas lineas y espero volver a la carga con otros circunloquios del mundo del Doctor.<br />
Se despide atte<br />
Cofrade Fonzeta</p>
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