El Siniestro Dr. Mortis 18
“Zarpas del Dr. Mortis”
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(Edición en color)
Guión: Juan Marino
Portada: Roberto Tapia
Dibujos: Bernardo Aravena
por Carlos Reyes G.
Resumen: El célebre concertista en piano Fred McTavish sufre un desgraciado accidente automovilístico que le hace perder ambas manos.
El Dr. Goodman y Renée, esposa de McTavish reciben la visita del Dr. Tyss Morgan que les asegura poder devolver nuevas manos al concertista. Renée aprueba la operación que se realizará en la clínica del extraño cirujano.
En la penitenciaría, el peligroso asesino y condenado a muerte, Vic Napolitano recibe la visita de Tyss Morgan. El Dr. le ofrece venganza más allá de la muerte a condición de que tras ser ahorcado, le entregue sus manos. Napolitano acepta.
Morgan trasplanta con éxito las manos del asesino al cuerpo de McTavish. Morgan rehúsa todo pago por su labor. Pasan los meses y Mctavish vuelve a ser un famoso pianista, pero Renée nota ligeras alteraciones en su carácter.
En la carretera, Fred choca a un fornido motociclista, que salva ileso y reprende furiosamente al músico que, sin darse cuenta, lo mata en un aparente accidente.
Mctavish masculla la idea de que sus manos son las de un asesino. El Dr. Goodman ha investigado datos respecto de Tyss Morgan sin resultado alguno y al visitar lo que fuera su clínica, sólo hallan un matadero clandestino. McTavish decide entregarse a la policía por la muerte del motociclista.
El inspector Rossi acude a su llamado. Dado que admira al músico, le da dos días para preparar su defensa.
Los rasgos del músico comienzan a parecerse a los del asesino muerto. Poseído por las manos de Vic Napolitano, McTavish asesina al juez que enviara al patíbulo al asesino. La esposa del juez lo presencia todo y llama a la policía. Se produce una persecución en la carretera y el automóvil de McTavish se estrella.
El pianista muere y sus manos son lo último en perder la vida.

“Esta completa guía de episodios de las historietas de Mortis es un adelanto del estudio de Carlos Reyes G.: “El Testamento de Mortis”. Volumen de pronta publicación y que aborda la historia del mítico personaje de Juan Marino. Adelantamos aquí estos fragmentos con permiso de su autor”.


Estimados cofrades,
Ha habido un error en el archivo correspondiente al capitulo 18. Lo pondremos a vuestra disposición a la brevedad.
Mientras tanto les dejamos la reseña de dicho episodio.
Atentamente,
Mortis.cl
Estimados Cófrades:
Las Manos, cortadas y animadas por intrincados procesos mágico-alquímicos o científicos, son un fenómeno recurrente en la producción literario-cinematográfica del terror, pasada y presente. Guy de Maupassant nos relató cómo un cierto juez fue testigo de una extraña venganza, aparentemente consumada por un miembro amputado y encadenado en la persona del mutilador (“La Mano”)en un desenlace inquietantemente abierto. El Monje Loco nos entregó décadas atrás la tenebrosa aventura de un par de zarpas vengativas, las antiguas manos privilegiadas de cierto violinista gitano, que destrozaron a los enemigos de su amo, a la bruja quien pactara con el Enemigo y su aliado jorobado, terminando por provocar la muerte de su antiguo dueño para sellar el “cúmplase” del pacto infernal firmado. En el cine clásico de horror el actor Peter Lorre protagonizó la primera versión cinematográfica de la novela “Las Manos de Orlac”, antecedente directo de esta historieta del Siniestro Doctor Mortis. Orlac, como MacTavish, era un eximio músico que vio truncadas su carrera y su vida al perder sus manos, y que al igual que el protagonista de este episodio, logró restituir su pérdida al serle implantadas las manos de un criminal ejecutado. Siguiendo con el hilo narrativo común entre ambas obras, Orlac comenzó a darse cuenta de la creciente autonomía de los miembros y de una progresiva posesión de su mente y de su cuerpo por parte de los instintos criminales del dueño anterior de las manos, proceso que en la historieta del Doctor Mortis llega al extremo de una virtual metamorfosis entre el pianista y el espíritu del ejecutado (hasta el momento de su muerte durante la persecución policial).
Mortis agrega la música a sus innumerables esferas de influencia aterradoras, para diseñar una verdadera sinfonía de muertes y maldad que trasciende la muerte, despojando a esta área artística de parte de su luz y nobleza, mientras el pianista reproduce en la cacofonía de su teclado la confusión y brutalidad de su alma, perdida entre la vida y la no-muerte, quebrando las últimas estructuras de su propia psique en favor de su desconocido y perverso “donante”. El Maestro de la Muerte disimula su peligrosidad bajo la falsa apariencia del venerable galeno, dejando traslucir brevemente su verdadera oscuridad: la astuta y maquiavélica manipulación de la dolorida esposa del pianista para allanar el paso a su experimento; la risa diabólica en el quirófano, tras el éxito de la intervención, la que anuncia futuras tragedias muy próximas; la entrevista-tentación-pacto con el criminal condenado a muerte en su celda, ejecución ad portas(“sus ojos”… susurra Vic, aterrado al encontrarse no con un mal mayor, sino que con el MAL encarnado); la “amabilidad” de entregar a MacTavish el primer indicio que lo conducirá al interior de una tumba… Aparecen hermanadas en Mortis la ciencia, lo diabólico, la necromancia y la genialidad cruel pero magistral: utilizando la pericia quirúrgica unida a los poderes de ultratumba, perpretando un nuevo experimento con ribetes faústicos (el secreto pacto entre el abyecto Vic “Napolitano” y el mefistofélico doctor Morgan, un trueque cuya prenda es el alma negra del asesino y cuya ganancia es sangrienta venganza). La viabilidad de su profano proyecto hace que el Maestro trascienda este terror a otros relatos: la continuación repugnante y grotesca de este episodio en el número 21, “El Engendro del Doctor Mortis”; la amputación y reanimación de las manos mediante el poder cerebral en la historia “Los Secuestros del Doctor Mortis” (nuevamente Tyss Morgan en sus investigaciones fatídicas) y su respectiva conclusión, en “La Garra del Doctor Mortis”. Las experiencias y logros en estas empresas malditas permitirán posteriormente al Siniestro Doctor Mortis el uso de una cabeza y manos humanas vivientes (“El Collar de Calaveras”), que reemplazan las antiguas réplicas artificiales que usara para escapar a la detección por espejos y medios fotográficos o a la incomodidad de sus períodos “incorpóreos” tan molestos y vulnerables en ocasiones(“Hay que destruir al Doctor Mortis”).
In Nomine Mortis…
Estimado amigo, cofrade y Mentor John:
Una de las grandes habilidades (entre muchas otras) del Maestro Juan Marino, fue adaptar historias y guiones, agregando detalles que en la mayoría de los casos daban como resultado un trabajo superior al original. Lo demostró en sus inolvidables radioteatros y en el cómic. Un claro ejemplo es esta historia “Zarpas del Dr. Mortis”. Cuando la leí en su momento, allá por los 60’, también se me vino a la memoria el cuento de Maupassant. Quien no haya visto la película protagonizada por Peter Lorre “The Hands of Orlac” podría pensar que la trama de “Zarpas….”, es una copia a calco del film de Karl Freund, pero al contrario, Marino tuvo la precaución de tomar los momentos más electrizantes de aquella, agregó los propios y fabricó un producto que indiscutiblemente lleva su sello y la calidad altísima a que nos tuvo mal acostumbrados hasta el momento de su desaparición. A propósito de “The Hands….”, hubo un remake el año 1961 dirigido por Edmond T. Greville y protagonizado por el Gran Christopher Lee.
Hablando de “otras manos” recuerdo perfectamente ese Monje Loco Nº 35 “Manos de Pesadilla”, que tu mencionas, donde un gitano realiza una brutal venganza de ultratumba (a la altura del mejor Mortis). También mantengo en la memoria esa mano que hizo pasar grandes dolores de cabeza a Michael Caine en el film “The Hand”, segundo trabajo dirigido por Oliver Stone (antes había dirigido “Seizure” con Jonathan Frid y Martine Beswick). Tengo entendido y no se debido a que razón, que ambas producciones “Seizure” y “The Hand”, fueron eliminadas de la filmografía de Stone (por su expresa orden), aunque en algunas revistas especializadas aún se considera a la segunda, “The Hand”, como de su factoría. En “Dr. Terror’s House of Horror”, primer film distribuído por la Amicus Productions, dirigido por Freddie Francis y protagonizado por los “Hammer Boys” Christopher Lee y Peter Cushing, una mano persigue hasta dejar lisiado a un crítico de arte (Lee), quien paga así un cuasi crimen cometido en contra de un pintor, personificado por Michael Gough.
“La Pata de Mono” del célebre W.W. Jacobs es otro ejemplo a tomar en cuenta: Una familia es víctima de un amuleto maldito (una garra), que concede tres deseos a un precio muy alto. Sam Raimi, en “Evil Dead II” precuela (más que secuela) de un éxito homónimo anterior, pero sin numeración, nos muestra a Ash, personificado por Bruce Campbell, que se ve obligado a amputar una de sus manos con una sierra mecánica, pues ésta ya no le obedecía y se lanzaba contra él con un fin asesino. En Quicksilver Haighway, en trabajo ómnibus de Mick Garris, se nos presenta un cuento corto de Clive Barrer (The Body Politic), en que las manos de infinidad de personas deciden revelarse y continuar una vida independiente de sus cuerpos, desligándose sangrientamente de ellos. Por su parte Tim Burton realizó “Edgard Scissorhands”, en la que el genial Vincent Price encarna a un científico que crea un ser noble e hipersensible. Debido a su prematuro fallecimiento no alcanza a transplantarle las manos que el tanto deseaba y su creación a medias, debe sufrir la incomprensión del resto de lo humanos. Como corolario no podríamos olvidarnos de “Dedos” ese extraño y servicial personaje integrante de la familia de los Addams, que tanto nos deleitó en la serie televisiva.
A todos los Cofrades, Buenas Noches…
Fé de erratas:
Donde dice: Edgard Scissorhands
Debe decir: Edward Scissorhands
Manos amputadas vivientes, cabezas decapitadas vivas, ojos y corazones vivos-muertos. Verdadera anatomía del terror en las revistas del Doctor Mortis.
Tanto J. Toro como R. Tapia se complementan cada uno aportando opiniones y comparaciones. Me parece que son las dos fans que más aportan a la web. Por parte mía no he visto las películas, ni leído los libros o revistas que ellos señalan. El comic lo conseguí por un coleccionista y me pareció bastante entretenido y quien sea el responsable de él sabe bien el camino. Quizás en la época que se publicó originalmente el asunto de transplantes no estaba tan avanzado como ahora y eso hace la historia aún más creíble.
María Verónica tiene razón en lo de los trasplantes, porque en esa época había muy pocos ejemplos e incluso se dice en la historieta de frankenstein y el Doctor Mortis que aún no se habían realizado transplantes de corazón con éxito (años sesenta). Incluso el Doctor Mortis en la historieta cuando se enamora declara que nunca se podrían reemplazar vísceras por otras. Incluso había mucha leyenda y especulación sobre esos experimentos. Sin ir más lejos, hasta hoy se siguen creyendo, recuerden la historia de “Corazón de María”.
Saludos.
Me acuerdo de Reanimator del famoso Brian Yuzna y sus continuaciones, con esos miembros y trozos humanos arrastrándose y atacando. También leí el cuento de Lovecraft que originó la peli, Herbest West Reanimador, pero me gusta más la película. Me acuerdo de una película muy vieja, donde una mujer perdía su cuerpo en un accidente de auto y quedaba como una cabeza cortada viva. El marido buscaba reemplazarle el cuerpo secuestrando a la heroína de la historia. También había un monstruo que le arrancaba el brazo a un doctor en una puerta en esta misma película, creo.
Felicitaciones a los fans del doctor Mortis.
RAUL TAPIA¡¡¡
Este es un mensaje para Raul Tapia¡¡
SOY FELIPE ARMAS¡¡
LA PERSONA A LA CUAL ENVIASTE UN MAIL HACE UN TIEMPO,COMENYANDOME DE LA COLECCION DEL dR MORTIS,QUE YO TENGO COMPLETA..(SON 105 NUMEROS)….tENGO ENTRE MIS FAVORITOS UN SITIO CON LA HISTORIA DEL MONJE LOCO¡¡VARIAS PORTADAS HAN SIDO APORTADAS A ESE SITIO POR TI¡¡YO TENGO 93 DE LOS “MONJE LOCO”,..SE ME HACE QUE TU TIENES LA COLECCION COMPLETA¡¡
Cuando me escribiste fue por mi WEB PAGE
http://www.felipearmas.cl
Te enviè varias veces contestacion pero siempre rebota¡¡
POR FAVOR ESCRIBEME A :
armasfelipe@hotmail.com
Tenemos,estoy seguro,mucho de que hablar¡¡
A proposito.en mi coleccion de peliculas tengo LAS MANOS DE ORLAC (1961)…Con Mel Ferrer y Christopher Lee..No se si tu la tienes pero es una extraña copia en Video que encontre fuera de Chile¡¡
No dejes de escribirme..ojala leas estas lineas¡¡¡
CORDIALMENTE
FELIPE ARMAS DUCH
Estimado Raúl Tapia, amigo y maestro:
Además del agrado de volver a leer tus expertos y certeros comentarios en este punto de encuentro “Mortisiano”, llenos de tu extenso conocimiento en estas ciencias del Maestro y del terror,en sus muchas expresiones,me queda la sensación de la forma fiel y cabal que tienes de comprender el trabajo creativo y artístico de don Juan Marino, un sabio intérprete de lo fantástico y sobrenatural. Siempre un creador abismante, dio forma a sus propios sueños y recreó otros, no como meros simulacros o imitaciones, sino como nuevos asuntos y narraciones, dándoles una dimensión y sello propios que les permitieron formar parte del Universo del Doctor Mortis, en nuevas historias y situaciones, más acordes con la realidad y el genio de don Juan. De esta forma, las historias que inspiraron al Creador del Maestro renacieron, tomaron otra vida que la versión primitiva, convirtiéndose no en imitaciones o continuaciones, sino en nuevas formas, nuevas creaciones con una estructura y coherencia original, viviendo y recorriendo otros caminos, magníficamente terroríficos. Surgieron así no cáscaras vacías o formas superficiales, sino verdaderos entes autónomos provistos de algunos referentes antiguos pero esencialmente NUEVOS y atractivos. De la derruida casa del juez de Bram Stoker nació el Rey-Vampiro de las Ratas en la maldita Abadía-Ratonera, no el fantasma del verdugo sino un poder inhumano y malvado, superior en malicia y perversión a cualquier humano viviente o espectral(además de un final menos terrible, con un sobreviviente). Orlac dio los primeros compases de una melodía que el Doctor Mortis desarrolló, desviándose del asunto temático original para establecer la tragedia de McTavish en “Las Zarpas” con ribetes sardónicos y faústicos propios de Mortis. Tú sabiamente aludiste meses atrás el antecedente de “La Momia del Doctor Mortis” (“Volverán a la Vida”)y de “Bajo el Signo del Doctor Mortis” (“The Skull”)junto a Magno Tiros, y exactamente apuntaste cómo don Juan “mejoró” esas tramas, al darles otras orientaciones y situaciones que resultaron en magníficos relatos de Mortis. Magno Tiros y Fonzeta aludieron la influencia de “Carmilla” en “La Araña del Doctor Mortis”, mientras que yo presenté una lista de películas y relatos que habían sido fuentes para algunos relatos del Doctor Mortis en un comentario al artículo de Carlos Reyes “Un Maravillloso Hedor a Muerte y Corrupción, Parte 5″ hace mucho tiempo, con la cual deseo destacar el gran conocimiento de don Juan en el acervo cultural fantástico-terrorífico universal,literario y cinematográfico, del cual nutrió varias de las macabras ficciones y diabólicas aventuras de Mortis y los suyos, conformando pesadillas que le pertenecen por derecho propio. Esto es parte de la labor del buen escritor, lo que nos lleva a ver a don Juan Marino como un literato y un genio de la pluma como han habido pocos. Ese es el eje de este asunto, que tú, como siempre, enuncias clara y detalladamente, como parte del estilo que te señala como experto en los temas que presentas, sin lugar a dudas, de los cuales siempre aprendo valiosa información.
Había olvidado comentar en el apartado de “manos siniestras” al par de zarpas descarnadas y voladoras que acompañan a la Mascarilla del Doctor Mortis en el clímax de la historia 16, sobre todo al atacar a Magruder y a Kruger. Si ya la Mascarilla era un engendro horrible del Maestro, la alarmante noción de la regeneración del Doctor Mortis a partir de los festines de su reliquia sanguinaria quedó siniestramente patente con la aparición de semejantes “accesorios”. Cuando el zombie de Vic “Napolitano” recobra sus manos en “El Engendro del Doctor Mortis”, las escenas de aquel par de manos volando hacia el cuello de sus aterradas víctimas resulta impactante, al igual que el patetismo macabro del muerto viviente clamando por la ayuda que nunca llega de parte de su maligno Amo, mientras su cuerpo se corrompe a excepción de las diabólicas manos, único elemento que lo sobrevivirá tras la disolución final.
In Nomine Mortis, gran amigo Raúl, experto maestro de lo siniestro.
Estimada María Verónica:
Muchas gracias por sus amables impresiones respecto de mis colaboraciones acerca del Siniestro Doctor Mortis. Me alegro que ese coleccionista que alude en su mensaje le presentara esta siniestra y entretenida historia. Tiene razón, estimada María Verónica, el responsable sabía muy bien qué rumbos tomar para conducirnos del miedo más íntimo al espanto más impactante, incluso presentando un matadero que resultaba más siniestro que cualquier cripta del Maestro en las circunstancias del infortunado McTavish.
Saludos.
¿Por qué abundan tanto en la ficción de terror los cuerpos disgregados? ¿Por que las partes separadas del cuerpo resultan tan terroríficas? No es exactamente la misma pregunta, pero creo que se puede intentar una reflexión que hasta cierto punto satisfaga a ambas. Un cuerpo des-integrado, membra disjecta, es menos orgánico, menos centralizado, y por ello paradójicamente es mas difícil defenderse de él. La hidra de Lerna no tiene en realidad cabeza en el sentido de órgano central (capital) y por eso pueden salirle dos por cada una que le cortan; el Gran Cthulhu en el espléndido relato de Lovecraft es capaz de re-integrar su cuerpo después que ha sido embestido por el barco de Johannsen….Tal vez el miedo a animales pequeños tenga que ver con que estos son codificados por una parte de la mente como partes desmebradas y vueltas así autónomas. Como no recordar al conde Drácula cuando se deshace en una multitud de ratas para escapar a sus perseguidores o el cuento de Clark Ashton Smith “El retorno del brujo”, donde el nigromante descuartizado por su hermano vuelve de la muerte trasformando a su propio carcasa desmemebrada en un ejército vengador. (Por cierto, este relato fue llevado a la TV en Galería Nocturna, con la actuación del mismísimo Vincent Price)En el cuerpo desmembrado hay un principio de polimorfia que lo convierte – potencialmente o sicológicamente o simbólicamente- en peligroso, percepción en la que también cabe la percepción de perder el propio centro, la identidad, tema caro a la literatura fantástica. No olvidemos que en algunas de las historias mencionadas por los cofrades el miembro se hace autónomo, se revela y rebela, llegando incluso a atentar contra la vida de su ¿dueño? lo que hace necesario que este recurra a medidas extremas, como mutilarse, lo que me recuerda la sentencia evangélica .”Si tu ojo te escandaliza, arráncalo,” etc…Llevando el tema a la metáfora política, Umberto Eco reflexionaba sobre el lema de las Brigadas Rojas “golpear el corazón del estado”. ¿Como golpeas el estado si este no tiene corazón, si su centro está en todas partes y su circunferencia en niguna?
Estimado Magno Tiros:
Antiguamente, en algunas culturas mitológicas, el cuerpo humano era concebido como el “microcosmos”, reflejo del Universo, llamado a su vez “macrocosmos” (en otras se lo creía “cárcel del espíritu”, “instrumento del pecado”,etc.). Se sugería en la tradición hermética (Hermes Trimegistos)que los eventos del cielo tenían cabida en el cuerpo humano, con la vieja sentencia “como es arriba, es abajo”, lo que llevaría a los estudios de la Astrología y de los Lapidarios medievales (estudios de la coordinación mística entre las piedras terrestres y los astros celestiales)a grandes sistemas metafísicos y filosóficos. Por otra parte, en todas las culturas ha existido una veneración del cuerpo humano, por tanto su desintegración, destrucción o alteración irresponsables eran consideradas acciones prohibidas (a menos que fueran sanciones tribales o místicas), al mismo tiempo que se crearon ciertos cultos en torno a determinadas partes del cuerpo humano (cacerías de cabezas, el tercer ojo, ablación de lenguas, alargamientos de lóbulos, tatuajes, etc.). Ello nos lleva a las claves del mundo del Doctor Mortis: aquí las mutilaciones, mutaciones corporales, desmembramientos, canibalismo y otras gentilezas presentadas en los relatos, llevan por signo la destrucción o alteración del alma humana en su reflejo material, el cuerpo, como un atentado contra nuestro santuario más personal e importante, orlado por los estandartes del dolor, la corrupción, la nausea y el terror frente a la imagen del daño propio y la destrucción definitiva a manos del segador. Del mismo modo, la presencia de órganos y miembros no-muertos, completamente independientes de sus desprevenidos “portadores” o nuevos “dueños”, apela a nuestro temor de perder el control de nuestros cuerpos, ya sea por un daño físico o psicológico, condenándonos a la indefensión o al rechazo social. Agregado a este temor se nos presenta la realidad mortuoria de los miembros-zombies, la presencia de la muerte dentro de nuestro espacio sagrado -el cuerpo- y la posibilidad de un desplazamiento espiritual o de una posesión, que nos dejaría imposibilitados de dirigir nuestras existencias, anulados como individuos y destruidos como unidad corporal-espiritual. Otro motivo lo encontramos en la alegoría de Maya y sus Velos, nuestra realidad material, en la cual el Uno, el espíritu, se encuentra atrapado y confundido en el laberinto de la multiplicidad, de la dispersión, de la división. Mientras más división, mayor es la involución o decadencia del espíritu, mayor su lejanía de la Perfección del Soñador Eterno, mayor la distancia entre creación y Creador, por tanto la división corporal debiera considerarse como un agravante o retraso de la iluminación.
En nuestra estimada literatura fantástica hay varios relatos que previenen acerca de la pérdida, robo, mutilación o división del cuerpo humano, con sobrecogedoras consecuencias. Pienso en el atroz final del joven hermano de la protagonista de “Vinum Sabbati” de Arthur Machen, al llamar al “Gusano que Roe” (la Corrupción Definitiva, la del Alma). Recuerdo el horrible relato de “La Cosa en el Umbral” de Lovecraft y la gorgoteante presencia putrefacta que lleva al narrador a asesinar a su “mejor amigo” (poseído por el brujo Ephraim-Asenath), junto con los horribles experimentos necrománticos de Joseph Curwen y el poderoso desenlace de “El Extraño Caso de Charles Dexter Ward” con la desintegración del cuerpo del nigromente Curwen. “La historia del Difunto Señor Elvesham” de H.G. Wells trata del robo del cuerpo con nefastas consecuencias (que Anne Rice recrearía en el cuarto tomo de las Crónicas Vampíricas “El Ladrón de Cuerpos”)mientras que Robert L. Stevenson crearía uno de los mayores clásicos del horror con el cambio de cuerpo: “El Extraño caso del Doctor Jeckyl y Mr. Hyde”.
Saludos.
Estimado John y cofrades todos:
Sería imperdonable, en el contexto de la presente conversación, no dedicar unas palabras a mi muy querido monstruo de Frankenstein, definado inmejorablemente como una “orquesta trágica” en una obra de teatro chileno. La criatura de Frankenstein es un ser corporalmente re-hecho, un politransplantado avant garde. En la copiosa descendencia cinematográfica de la novela de Mary Shelley hay varios ejemplos que ilustran algunos conceptos vertidos en los posteos anteriores.Incluso en la película “Y Frankenstein creó a la mujer” (Terence Fisher,1966) se cuenta una historia de “trasvestismo cerebral” semejante al perpetrado por el doctor Mortis.
Redondeando o añadiendo, tendría que decir que el cuerpo desmembrado no tiene lugar, no se puede situar, amenaza desde todas partes a la vez. Participa así de la característica múltiple de lo diabólico (“Mi nombre es Legión”)pero también (sobre todo si el órgano involucrado es el ojo) de la mirada omniabarcadora del panóptico, asimilable a la de Dios mismo.
John, ya que Ud. hizo alusión a El Extraño caso del Dr. Jekill y Mister Hyde, indudablemente uno de los grandes clásicos de horror de la literatura universal, quería señalarle que hace unos meses atrás ví una película basada en este relato intitulada Doctor Jekill y su Hermana Hyde y pese a lo descabelado del título resultaba curiosamente
atractiva y al parecer en los números más altos del Dctor Mortis hay una historia -La Venganza de Caligari- que aborda el mismo tema, fusión hombre-mujer- pero desde otra perspectiva.
Estimada María Verónica:
Le agradezco que me comunique una nueva referencia acerca de ese gran mito literario creado por R.L. Stevenson, que yo desconocía por completo(“¿Hermana Hyde?”…interesante). Gracias a usted, veo que desde los tiempos de “El Misterio de Mary Reilly” (gran trabajo de Julia Roberts y John Malkovich)han surgido nuevas propuestas acerca del tema. Respecto a “La Venganza de Caligari”, una de las mejores historias de la Segunda Etapa de la revista, el tema de la fusión hombre-mujer no llega a la perfección del Androginato (mítico griego o alquímico)sino, como debe ser debido a la intervención del Siniestro Doctor Mortis,a las más altas esferas del horror y la crueldad (no demasiado injusta, debido al innombrable proceder del “héroe” de esa historia). Según recuerdo, el señor Sergio Amira redactó un artículo en este mismo portal hace un tiempo(mayo 5) titulado “Remembranzas Mortíferas”, donde se refiere a la historia de Caligari, con un acercamiento bastante original y directo, en el cual horror y morbo se dan la mano, aunque luego se desliga del tema del Maestro y Caligari en función de otros modelos. Empezaré desde ya a buscar la película que usted menciona.
Atentamente,
“El Dr Jekyll y su hermana Hyde” es ua película Hammer de 1971,dirigida por Roy Ward Baker. Ralph Bates “es” Jekyll y Martine Beswick su doble femenino.Sin duda, el planteamiento es una interesante vuelta de tuerca a la historia de RL Stevenson. Ahora bien, advertirán Vds que este tema del doble, tan central en la temática fantástica, comparte los rasgos capitales con este del que hemos estado conversando, el del desmembramiento..,.
Estimados hijos de Tmiros:
Disculpen la tardanza en responder, pero ciertos menesteres me tenían enclaustrado y no había leido todos sus post.
Ciertamente agradezco los comentarios respecto de la repetición de la portada del N° 17 en otro episodio de Mortis, pero todo se debió a un involuntario error de mi parte.
Pido disculpas a todos aquellos que fueron a bucear en su coleccion para corroborar el hecho.
Gracias a todos por su atenta lectura que me permitió revertir el error a tiempo.
Respetados Cófrades:
A través de este interesante intercambio de agudas impresiones y valiosos conocimientos de grandes admiradores y Cófrades del Maerstro, a partir del lóbrego asunto de las manos amputadas devenidas en revinientes criminales, contemplamos la mayor facultad de estos siniestros miembros, que consiste en la alienación que convierte lo propio en amenaza intuida y declarada, mediante los tétricos y tan efectivos instrumentos del temor a la mutilación, la necrofobia, la punzante y ominosa pérdida de la vitalidad consagrada en la blasfema unión entre lo viviente y lo muerto (los miembros del muerto transplantados en el vivo) cuyo patético y predestinado devenir termina entre metales hacinados, destrozados y sangre gloriosamente abundante, a la par que dos almas fusionadas por el caos, la muerte y el horror, engrosan las arcas dantescas de las legiones de no-muertos del Maestro. Revisando anales y viejos registros de las ampliamente impactantes historias del Maestro, tropecé con otras historias donde la vivisección, la mutilación, la nigromancia y la medicina necrólatra del Siniestro Doctor Mortis fueron parte clave de las tramas narradas. Para quienes piensen que los horrores de la primera etapa de la historieta del Doctor Mortis fueron enormes, ofrezco a continuación un par de tenebrosos frutos de la cosecha infernal del Doctor Mortis en la etapa posterior. Durante la segunda etapa de las historietas del Maestro, hubo un amplio y notable desfile de siniestros acontecimientos asociados a la temática de “Las Zarpas”: develando los arcanos de la Vida y de la Muerte, el doctor protegido y favorito del Maestro decapitó a un perro, a un primate y al vagabundo Gibbons, para mantener vivas las testas separadas de su núcleo vital (ello me recordó la historia de la dulce “doncella decapitada” que alimentaba al Maestro en las ruinas del Castillo de Kirtia, sólo que lo que era magia en Kirtia fue reemplazada por tecnología en el caso de Gibbons), desarrollando grandes potencialidades psíquicas que desgraciadamente se volcaron contra el galeno, trocando genio por locura. En los helados horizontes del norte de Europa, el detective Udo descubrió la madriguera del Maestro y se tropezó con un cerebro viviente y provisto de dos ojos aterradores, prisionero de la ciencia y maldad de Mortis y sus lacayos (culpable de crear la “perennilina”, un milagroso elemento capaz de retardar o anular la propia muerte, un peligro para los fines y la misma naturaleza del Doctor Mortis), que también desarrolló un avanzado nivel de la psiónica de tipo necromántica (guiar cual títere a un cuerpo muerto)para consumar la venganza en su traidor auxiliar (esta historia me recordó los terribles y aterradores cilindros donde la raza alienígena de los Mi-Go lovecraftianos suele preservar los cerebros de sus objetos de estudio destacado).
In Nomine Mortis, grandes Cófrades del Maestro…
Hojeando un ejemplar del extinto fanzine FOBOS encuentro un artículo escrito por el quizá también extinto René Weber dedicado a lo que él llama los “Brain Films” o películas de cerebros, las que vendrían a constituir una especie de subgénero. Por supuesto, aquí es citada “Donovan,s Brain”, de FélixE.Feist(1953), basada en la novela homónima de Curt Siodmak,al lado de divertidos engendros como El Cerebro de Hitler (David Bradley,1963) o “The Brain That Wouldn,t Die” donde el protagonista mantiene vivo el cerebro de su amado mientras deasmbula “de topless en topless” buscando “material” pra reconstruir su cuerpo.Quiza esta haya inspirado a la posterior y mas “gore” Frankenhooker (Frank Henenlotter, 1990)
Me recuerdo de la escena de la historia protagonizada por Vincent Price “el retorno del hechicero” en Galería Nocturna, cuando manos, pies y otros órganos del brujo recorren los pasillos del castillo para recomponerse y descuartizar al gemelo del hechicero. También me acuerdo de una vieja película, no me acuerdo bien del título, de los sesenta o más antigua, donde revivían a una diosa egipcia y su mano cortada recorría los lugares arañando a los científicos, terminando poseída por la diosa la heroína de la cinta. En la serie “Monstruos” recuerdo que Meat Loft (el cantante)era un doctor que sin querer revivía a un revolucionario muerto que empezaba a quitarles a los clientes del doctor sus órganos transplantados. La palícula “Frankenhooker” que nombra Magno Tiros la vi hace años en “Maldita Sea” y me pareció más desquiciada que el “Reanimator” de Yuzna.
En efecto, el texto que citas, Morgentyss, es el mismo al que me referí de pasada en el posteo 12, The Return of the Sorcerer, de C.A.Smith. En Galería Nocturna añadieron una hermana, ausente del cuento original
En un cuento de Lovecraft un hombre, aquejado de una enfermedad incurable permite que un doctor “amigo” intente con él una curación experimental: al final descubre que su “amigo” le cortó la cabeza y la transplantó en otro cuerpo, terminando la historia cuando encuentra su verdadero cuerpo enterrado y podrido en una tumba. Gracias Magno Tiros por el dato del cuento del hechicero.
El transplante al que te refieres, Morgentyss, lo realizó el mas frankensteiniano de los personajes de Lovecraft. Me refiero a Mr. Herbert West, “reanimator” para los amigos.
A Magno Tiros : En un cuento escrito por Lovecraft en colaboración con Ruane W. Rimel, titulado “La Exhumación”, otro experimento “frankensteiniano”´, como tú dirías, se llevó a cabo, cuando el doctor Marshall Andrews decidió experimentar con uno de sus amigos que había contraído la lepra en Oriente, así que en lugar de buscar un remedio -como le prometió- injertó la cabeza del hombre en el cuerpo de un haitiano, por lo cual el engendro experimental destruye a su amigo, al viejo criado de éste y decide -igual que el hombre-mono Arthur Jermyn de otro cuento de Lovecraft- destruirse para librarse de su horrible destino. Este cuento aparece en una recopilación de relatos lovecraftianos que hace años editó Centro Gráfico con el título “La historia del Necronomicón, el ser en el umbral y otros cuentos”. El suicidio de este monstruo me hizo pensar en la muerte del monstruo de Frankenstein, por lo visto uno de tus personajes favoritos del horror, por su propia mano en medio de una hoguera en los hielos eternos, después de comprobar la muerte de su Creador y despedirse del capitán del barco. Saludos.
[...] Parte de “Zarpas del Doctor Mortis” (Nº [...]
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