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El Siniestro Dr. Mortis 25

12 Marzo 2008 views 1.131 5 Comments

“Los Condenados del Dr. Mortis”

El Siniestro Dr. Mortis 25

Editorial Zig Zag.
Edición en color.
Guión: Juan Marino.
Portada: Roberto Tapia.
Dibujos: Roberto Tapia.
Por Carlos Reyes G.

Resumen: Florence Roy, Dra. en medicina; Joyce Mundiggam, enfermera; John McCord, industrial del plástico y creador de la Plastiepidermis; Italo Mecchi, dermatólogo; José Sánchez, Industrial metalúrgico y el Dr. Malherbe, parapsicólogo son citados al despacho del abogado Weber en Berlín para oír las disposiciones testamentarias de Johann Paulus quien lega parte de su fortuna a cada uno de ellos.

Ante los perplejos concurrentes, Weber asegura que todos los documentos están en forma y que las instrucciones le han sido entregadas por una prestigiosa casa de banca. Antes de viajar a la casa en donde se estipula la lectura del testamento, pasan la noche en el hotel Kaiser. Allí, McCord es abordado por el periodista Pat O’Malley que huele un buen artículo respecto de la filantropía de Paulus. McCord invita al joven periodista a la lectura del testamento.

Al día siguiente llegan a una casona en las afueras de la ciudad, dos sirvientes de librea los reciben. Weber se entera por boca de Barnard, uno de los sirvientes, que son ex boxeadores contratados por medio de un a agencia de empleos. Al almuerzo, Weber comenta que la casa perteneció a un desaparecido sabio abocado a sus experimentos. Un grupo manifiesta deseos de visitar un sepulcro-capilla, anexo a la casa y en cuyo dintel hay inscrita una gran letra M. Dentro descubren un sarcófago de acero hermético y una estatua de tamaño natural, réplica de Bafomet.

Poco antes de las 19 hrs., cuando están a punto de leer el testamento según estipulan las instrucciones, O’Malley, el periodista, se integra al grupo. Súbitamente Barnard les informa que están atrapados. Puertas y ventanas de la casa han sido tapiadas automáticamente y el teléfono no funciona. Una voz que brota por toda la sala los insta a trabajar en una tarea por la que más tarde serán recompensados. Cada uno recibirá instrucciones precisas día a día. En la confusión, y mientras algunos culpan a Weber, otros se percatan de que las hojas del testamento ahora están en blanco.

Joyce y O`Malley descubren que detrás de un retrato de Bafomet se oculta un pasadizo que los lleva directamente a la misteriosa capilla. Observan que la estatua de Bafomet ya no está. Un grito los lleva de regreso a la casa en donde encuentran el cadáver del abogado Weber. A sugerencia de O´Malley revisan la casa sin éxito. El periodista y McCord revisan la capilla y notan que Bafomet está nuevamente en su lugar y que hay manchas de sangre fresca en sus zarpas.

Esa noche se encierran en sus habitaciones y el primero en recibir un sobre de instrucciones firmado por un tal M, es el metalúrgico José Sánchez. Se le ordena destapar el sarcófago de acero de la capilla, al hacerlo queda al descubierto un ataúd de plata. McCord sugiere abrirlo, pero algo impide a Sánchez transgredir las instrucciones. A la mañana siguiente las instrucciones son para Malherbe, el parapsicólogo. El sólo deberá abrir el ataúd de plata sin tocarlo, usando únicamente sus poderes mentales. El cuerpo destrozado de Sánchez es hallado en su alcoba.

A las seis de la tarde Malherbe se aboca a su tarea. El periodista descubre más tarde el cadáver del parapsicólogo dentro del abierto ataúd de plata. Ante la posibilidad de una muerte cierta una vez hecha sus respectivas tareas, deciden vigilarse mutuamente. La primera guardia es para McCord quien se duerme antes de terminar su turno. Italo Mecchi despierta y es atraído por una luz que lo lleva al pasadizo de la capilla. Allí la voz le ordena iniciar su trabajo.

El grupo alertado por la desaparición del dermatólogo descubre un rastro de sangre que se filtra bajo el sarcófago. Cuando tratan de removerlo las demoníacas estatuas de la capilla cobran vida y atrapan al grupo. Barnard es asesinado por Bafomet. El sarcófago se desplaza descubriendo una oquedad en el piso. Allí, dispuestos sobre camillas están los cadáveres de Weber, Sánchez, Malherbe y el propio Mecchi sin epidermis.

O´Malley encara a Mortis que es un ser translúcido, un cuerpo sin acabar. Mortis pide a McCord que termine de dar forma a su cuerpo creando un envoltorio plástico indestructible que cubra su ser. Con la piel de los cadáveres removida por Mecchi y con la ayuda de la Dra. Roy y la Srta. Mundiggam, completará su forma humana. Cuando Mortis se dispone a acabar con O´Malley, McCord derriba una enorme bobina iniciando un cortocircuito. Mortis es devorado por las llamas y las bestias de la capilla vuelven a ser sólo estatuas.

El periodista y las dos mujeres huyen antes de que la casona explote. Cuando se alejan, ven a una gigantesca ave negra que se aleja y creen escuchar una siniestra carcajada.

“Esta completa guía de episodios de las historietas de Mortis es un adelanto del estudio de Carlos Reyes G.: “El Testamento de Mortis”. Volumen de pronta publicación y que aborda la historia del mítico personaje de Juan Marino.”

El Siniestro Dr. Mortis 25

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5 Comments »

  • John Toro said:

    Casi desterrado del plano de la existencia, prisionero en su lecho mortuorio, el Doctor Mortis debe recurrir a sus enemigos y alimento, los mortales, para culminar su encarnación definitiva, un eterno envoltorio artificial que replica la imagen humana. Para ello se sirve de la codicia (después de tratar con la venganza en la historia anterior), de la ciencia, legalidad, mentalismo y tecnología de los humanos que fatalmente quedan atrapados en su perverso tapiz de horrores. Una ingeniosa y maligna trampa, similar a “la Boca del Infierno” medieval, acoge al grupo de colaboradores-víctimas, quienes descubren pronto la marca del Mal Supremo en el templo de Bafomet, quien paga su contribución mediante muerte roja en sus zarpas malditas. Parte de la leyenda negra de los caballeros templarios, la figura de Bafomet es interpretada en este relato de la forma que los enemigos de Moray la presentaron en los juicios contra la Orden: un demonio adorado por los herejes, un anti-dios que reunía a los brujos en sus inconfesables excesos de los aquelarres y sabbats, el emisario del Anticristo. En esta historieta Bafomet cumple el rol del sacerdote sacrificador, quien dispone la mesa del altar con el alimento humano para su oscuro dios, el Doctor Mortis. El joven irlandés cree vislumbrar una lucecilla burlona en los ojillos de la “estatua” del Macho Cabrío, tras encontrar a otra de sus destrozadas presas, brillo que adivinamos proviene de Mortis, quien dirige la estatua de Bafomet y de los otros diablos de la Capilla Negra de la misma forma que domina a sus Hijos, los Zombies. Bafomet, esta presencia ominosa, paradigmática del mal y de la oscuridad que han engendrado nuestros temores más arraigados y al propio Mortis, se proyectará en el siguiente número, “Bafomet y el Doctor Mortis”, además de las entregas “El Automóvil Fantasma”, “La vieja señora Otis”, y “El retrato de Satanás”.

    El Maestro ha elegido para sus fines a estos verdaderos golems asesinos, sabiendo en la negrura de su mente monstruosa que el terror inconsciente que despiertan en los humanos es una garantía de su efectividad destructora, debido a su imagen luciferina que despierta ciertas respuestas adversas en los invitados a su macabra lectura testamentaria. Bien lo supo la legión de pintores que culminaría con Francisco de Goya, quien además de inmortalizar “El Sueño de la razón” plasmó en sus “Caprichos” verdaderas antologías del mundo de la brujería y el demonio (“El Aquelarre”, “Aguarda que te Unten”, “Las Brujas”, etc.). También lo supieron el dúo de directores de la película “Fantasía” (James Algar-Samuel Armstrong) al presentar “La Noche en la Montaña Baldía” con Chernobog, sus colegas de “Leyenda” (Ridley Scott)con el Hijo del Demonio y de “El Exorcista” (William Friedkin)al presentarnos la infame efigie de Pazuzu, enemigo jurado de Lancaster Merrin (digno compañero del Padre Libby). Mucho tiempo pasaría para que los nombres de Malebolgia, Señor del Octavo Círculo (el patrón infernal de Spawn) y Hellboy (gran logro de Mignola) engrosaran la lista de iconografías diabólicas del noveno arte, en cuyas filas campeaban Mefisto (Ghost Rider), Blackheart (GhostRider), Lilith (Hijos de Medianoche) y Dormmamu (Doc Strange), por Marvel Comics, junto a Blaze (Superman), Etrigan (Batman, Swampthing) y Tifón (Doc Fate) por D.C. Comics. Los buenos tiempos, cuando los Melancólicos Emisarios (los demonios) seguían la imagen clásica y no se dejaban engatusar por el look “Hellraiseriano” de Clive Barker (Cenobitas que inspirarían el juego de rol KULT) o el aire “Neilgaimaniano” (David Bowie-Lucifer en Sandman).

    Volviendo a “Los Condenados”, presenciamos una oscura alianza de tecnología y brujería, encarnada naturalmente en el Doctor Mortis. Además de utilizar sus esculturas demoníacas para eviscerar a sus forzados colaboradores, Mortis emplea un rayo desintegrador para destruir a uno de sus sirvientes humanos, además de sus siempre ingeniosos dispositivos que transforman una casa en una prisión fortificada (“Hay que Destruir al Doctor Mortis”, “El Macabro Cóctel del Doctor Mortis”, etc.) demostrando de que forma maléfica puede utilizar los recursos mecánicos y científicos de los mortales. Para ser liberado de su prisión, Mortis requiere de los servicios de un experto en metal, Sánchez (moderno herrero, diría Mircea Eliade) y de un experto en las disciplinas mentales, Malherbe, aunando lógica y mística (cuerpo, mente y espíritu) en su provecho.

    Un detalle se escapa en el plan elaborado por el Señor de la Muerte, el factor humano impredecible (como en otras historias): la intromisión del joven periodista O’Malley (elemento extraño a su cuidada ecuación maldita), el sacrificio generoso de McCord (antes morir que obedecer la orden asesina del Monstruo Incompleto) y los conocimientos ocultistas de Florence Roy en la Capilla Templaria (que ponen en guardia a los demás acerca del carácter diabólico del desconocido anfitrión). Los descendientes de los nobles y poderosos celtas (el irlandés O’Malley y el escocés McCord) honraron a sus antiguos, al enfrentarse al enemigo de la humanidad que, seguramente, habría cruzado fuerzas con los druidas y héroes gaélicos (tal vez los siniestros Crom Cruach, Morrigan y Badb fueron nombres usados por Mortis eones atrás, al enfrentarse a los celtas). En el cuento de Lovecraft “El Horror de Red Hook”, es otro descendiente de los celtas, el detective Thomas F. Malone, quien logra estropear parcialmente los planes de la mismísima Lilith (debido a la admiración de H.P. Lovecraft por el Gran Pueblo). Robert E. Howard también escogería a personajes ligados a la sangre celta para enfrentar los poderes más oscuros del mal que su mente pudiera imaginar: el emperador Kull de Valusia frente a Thulsa Doom y los hombres-serpiente, el bárbaro cimerio Conan frente al archimago estigio Toth-Amon, el rey picto Bran Mak Morn contra los lovecraftianos Gusanos de la Tierra, el puritano renacentista Solomon Kane opuesto a los reyes vampiro Drácula y Lilith, el bárbaro Cormac mac Art contra el Druida Negro y el Último Shoggoth, etc. En el mundo de las historietas tenemos a John Constantine, cuya familia desciende del rey-brujo celta Kon-Stan-Tin (especial de “Hellblazer”); Quincey Harker (el ya anciano hijo de Jonathan y Mina), antagonista del Conde Drácula en la serie “Tumba de Drácula” de Marvel; el bárbaro Slaine, amo del espasmo de furia y del hacha comesesos, campeón de los Eternos (dioses celtas) contra los dioses oscuros, etc. En otro universo de ficción (series televisivas), el inmortal Duncan McLeod de Escocia fue elegido para derrotar a la encarnación del Mal, Aghrimán, quien tomó prestados los poderes y la estatua de Pazuzu. En la antigua serie “¡Monstruos!” un descendiente del céltico San Durstan destruía a un familiar infernal utilizando la espada de plata forjada por el santo-herrero, honrando el lema grabado por su antepasado: “así perezcan, Señor, tus enemigos”. Uno de los más famosos vampiros “renuentes” a su maldición (como Louis de Ann Rice y Barnabás Collins) era el protagonista de “El Hombre de las Tinieblas” (“Forever Knigth”) un caballero de sangre celta convertido por LaCroix, quien renunció al Mal para obtener la liberación del Don Oscuro, luchando contra los poderes que habían gestado a la Estirpe Nocturna de Bebesangres.

    In Nomine Mortis, estimados Cófrades…

  • Magno Tiros said:

    Como siempre, es un deleite leer los comentarios de Sir John, con su amplísima panoplia de citas, que nos hace añorar tantas lecturas y visiones “de felice recordación”.

    A propósito de la presente historia mortiana, llamada muy apropiadamente “Los Condenados…”, lo primero que me golpea es la infausta suerte de ese puñado de seres humanos, empleados por Mortis estrictamentre como materiales desechables de usar y tirar. No parece descabellado leerla como una metáfora del carácter despiadado e impersonal de la cultura tecnológica, interpretación que parece corroborarse por el amplio uso(por parte de Mortis) de los medios técnicos más modernos, como agudamente lo reseña Sir John.

    Por otra parte, la visión de Mortis que nos es entregada dista de ser la de una entidad todopoderosa. Aparece al contrario como una criatura caída, cautiva del tiempo, al que pertenece mas por el orden de la vicisitud que por el de la caducidad. Incurre en la debilidad suprema y siempre peligrosa de tener o hacer planes. Por supuesto, pierde la apuesta y es relegado o devuelto a la condición de amenaza latente, muy en consonancia con la visión judeocristiana que opone dos formas de temporalidad:la lineal histórica (de la que Mortis es en este episodio un tributario) y la eternidad que adviene en el horizonte del tiempo profano como su cancelación y a la vez como su forma definitiva.

  • Jorge said:

    Hola estimados cófrades, un gusto poder escribir en tan genial página.
    Lo hago por que esta es mi historia favorita de Mortis, desde muy niño mi papá me contaba las historias del Siniestro Doctor Mortis, las que había leído y o escuchado en los radioteatros asi que practicamente crecí sabiendo de Mortis.
    Cuando tenía siete años en un puesto de revistas viejas encontre por fin un número de la revista, imaginenese mi emoción, por fin tenía algo tangible de mi héroe, precisamente era este número, pero la edición que salio en la segunda época donde la historia es la misma pero con una portada distinta, sale la muerte en un cementerio con la capucha roja, la guadaña y la cabeza cortada de una mujer en la mano.
    L portada que podemos apreciar ahora es de la primer época.
    La cosa es que esa revista era mi tesoro y esa portada la imagen que tenía de mortis, hasta ese momento no conocía la imagen del bigote ye el peinado malévolo casi con forma de cachos de Mortis.
    Un día mi profe de castellano me la quito en la escuela, le brillaron los ojos al ver de después de tanto tiempo un ejemplar de la revista, “me la pidió prestada” lleno de emoción.
    Nunca más la vi.
    Me van a creer que despues de buscar por todos lados y juntar muchos números la vine a encontrar a los 20 años después en un puesto de revistas en la calle San Diego?, no la misma obviamente pero el mismo número. Luego encontre el número que aparece aca, con esa portada mande hacer una gigantografía que luce hoy en mi pieza del antiguo número que marco mi inafancia y mi amor por nuestro querido personaje.
    Me encanta el final cuando luego de la explosión del laboratorio los sobrevivientes caminan hacia la oscuridad y pasa aquella sombra hacia la obscuridad de la noche, lo que dice que el maestro no murió, es como el final de una película.
    Gracias a Dios a fines del año 2003 pude conocer al Maestro Juan Marino en el homenaje rendido con ocasión de celebrar el primer día de la historieta en Chile y dedicar a Dr. Mortis el Primer Aniversario.
    Me fotografié junto al maestro y me firmo un póster de tal evento donde dice “para jorge con siniestro afecto, Dr. Mortis”.
    Tengo la letra y el saludo de mi personaje, del héroe que marco mi infancia.
    Un gran abrazo a todos los cofrades y al creador de esta gran página que viene hacer justicia al personaje mas importante y que marco una época en pasadas generaciones, y que por iniciativas como esta, las seguirá marcando en las venideras.
    Mi mail es jorgitomalo@hotmail.com, tengo muchos radioteatros para compartir y números repetidos para cambiar.

  • Carlos Reyes G. said:

    Cofrades:

    Para mí también este episodio es, sin duda alguna, uno de los mejores relatos de don Juan ya que alcanza cotas de terror envidiables que se van conformando vía encierro y desaparición progresiva de los desafortunados “condenados”, escogidos apropiadamente a partir de sus saberes.

    Siempre me fascinó esa idea del ser incompleto, que se va “armando”, evidenciando en el proceso un horror biológico, materialista muy actual, lo que convierte a esta historieta en un antecedente cierto del film Hellraiser de Barker.

    Sumado a ello está la presencia de la típica criatura del tándem Marino-Tapia: Bafomet, deidad pretérita siempre ligada a Mortis y visualizada como un ser antropomórfico, sin tabique nasal, orejas puntiagudas, ojillos penetrantes, piel velluda y cráneo coronado por dos cuernos.
    Bafomet es uno de los monstruos inolvidables de ésta, la primera y mejor época de la serie.

    Otro elemento fascinante del relato es que muestra a un Mortis inusualmente despiadado, para el que las vidas humanas no valen nada y que no vacila en destruir a todos quienes ya ha utilizado como si fuesen despojos desechables. Mortis desprecia aquí a la humanidad sin ninguna delicadeza.

    No obstante, al mismo tiempo llama la atención la precariedad del monstruo, que requiere necesariamente de la ayuda de simples mortales para completarse a sí mismo.

    La idea de la regeneración está lo suficientemente presente en diversos episodios de la serie como para considerarla un estilema.

    No es la única vez que Mortis requiere de un proceso regenerativo que lo devuelva al plano físico. Recordemos el episodio anterior a éste, Mortis Nº 24, en que el maestro es sólo un ser intangible que busca asentarse en un cuerpo muerto y un Nº 51 “El Retrarto del Docotr Mortis”, especial dibujado por Máximo Carvajal en que una incierta criatura debe reunir su carne proteica con sus huesos, gracias a la ingestión de sangre fresca a través de un cuadro incompleto de Mortis.

    Sobre estos temas, aún hay mucho que investigar.

    Por ahora, lo dicho: Un capítulo de antología.

  • isha said:

    la historia de mortis es fascinante leimos un texto en lenguaje en laescuela y me parecio interesante

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